Mad About Travel: ¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas de fin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probado y descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver :)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año ;)

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho ;)

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?

Mad About Austria: ¿Qué ver en Viena en Navidad?

Decir que la Navidad en Viena se vive con mucha intensidad es quedarse corto… La Navidad en Viena son días para perderse por todos los mercados de Navidad, tomar vino caliente o refugiarse en cualquiera de los encantadores cafés de Viena, disfrutar de las luces que decoran cada rincón, comprar artesanía, pasear por los parques nevados y ver alguna exposición de arte.

Para mí la ciudad es un destino ineludible en cuanto empieza a hacer frío y a oscurecer pronto. Y quizás por eso se que lo mejor es disfrutarla paso a paso, sin prisas… Hay mucho por hacer y por ver, pero si visitas Viena en Navidad hay algunas que no te puedes perder. Más aún si a pesar del frío helador, la ciudad te recibe con un cielo azul como éste.

Viena desde el avión

Viena desde el avión

DÍA 1: Mercados y luces de Navidad

Un buen plan puede empezar con un paseo por el centro de Viena bajo la luz de las iluminaciones de Navidad. Empezamos por el Mercado de Navidad del Ayuntamiento, como siempre lleno hasta los topes y con una gran selección de comida, ponches, artesanía y todas las decoraciones navideñas que se puedan imaginar. Seguir andando por Dr. Karl-Renner-Ring hasta el Burgring y adentrarse en el Mercado de Navidad que hay frente al Kunsthistorisches Museum, especializado en artesanía. Y luego cruzar el Hofburg hasta el centro de Viena.

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

El Hofburg iluminado

El Hofburg iluminado

Si toda Viena se engalana para recibir la Navidad, en el centro el esplendor es máximo. El Graben es la calle comercial por excelencia. Peatonal y decorada como si fuera un gran salón de baile, es un placer andar bajo sus arañas de luces, mirar los escaparates y llegar sin darte cuenta ante la imponente catedral Stephansdom. Desde allí, bajo más luces y en un ambiente único, se puede dar la vuelta y pasar por dos de mis mercados de Navidad preferidos: Freyung y Am Hof.

Luces de Navidad en Graben, Viena

Luces de Navidad en Graben, Viena

DÍA 2: Museos, mercados y cafés

Para aprovechar las pocas horas de luz de los días de invierno, nada mejor que levantarse temprano, disfrutar de un buen desayuno austríaco (abundante y riquísimo, y perfecto para tomar fuerzas) y ponerse en marcha. Aprovechando que este año Austria ha celebrado el 150 aniversario de Gustav Klimt, nada mejor que una visita al Belvedere para disfrutar de la exposición temática sobre el genio del modernismo austríaco que le han dedicado. Ver El Beso en primera persona es una experiencia que no olvidaré nunca… El dorado es más dorado, la fuerza de la expresión de la mujer, las flores a sus pies… No tiene precio! Y si de regalo puedes pasear por unos jardines nevados, aún mejor.

"El beso" de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

“El beso” de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

Jardines del Belvedere nevados

Jardines del Belvedere nevados

Después de comer, es el momento ideal para dejarse seducir por la variedad del Mercado de Navidad frente a la Karlskirche, en Karlsplatz. El lugar es ideal si vais con niños porque vacían el estanque central y sustituyen el agua y la escultura de Henry Moore por ponis y animales de granja que se pueden tocar y alimentar. Después de algunas compras, vale la pena acercarse a la plaza de Schwarzenbergplatz, donde está el Monumento a la liberación rusa, que los soviéticos levantaron tras el fin de la II Guerra Mundial.

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Monumento a la Liberación en Viena

Monumento a la Liberación en Viena

El atardecer es el momento perfecto para tomar el metro y acercarse al Palacio de Schönbrunn para disfrutar de uno de los mercados de Navidad más especiales de Viena. Increíblemente abarrotado, vale muchísimo la pena porque hay tal cantidad de piezas de artesanía únicas que le darán el toque especial a cualquier casa. Además, el lugar es ideal para reponer fuerzas o entrar en calor con una buena taza de vino especiado caliente. Ah! Y para disfrutar de un pedazo de tarta de campeonato!

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Tarta de vainilla y chocolate

Tarta de vainilla y chocolate

DÍA 3: MuseumsQuartier y Spittelberg

Una mañana de domingo es perfecta para pasear tranquilamente por algunas de las zonas con más encanto y más alternativas de Viena.

Empezamos el día en el precioso parque Volksgarden, entre rosales protegidos del frío y templos de estilo griego que se funden con la nieve… Y seguimos hasta el  MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Verdadero templo del arte contemporáneo, hasta su tienda de regalos merece una visita. En su interior hay varios museos, pero como no hay tiempo para todos, son muy recomendables el Leopold Museum y el MUMOK, dos moles imponentes que saciaran todas vuestras ganas de arte.

Volksgarden en invierno, Viena

Volksgarden en invierno, Viena

Museums Quartier en invierno

Museums Quartier en invierno

Si todavía no os habéis cansado de Mercados de Navidad, el del barrio bohemio de Spittelberg es excepcional. Situado en una zona peatonal llena de edificios antiguos y monísimos, sus paraditas tienen un toque arty muy diferente. Lleno de gente joven y alternativa, sirven el mejor punsch de Viena, así que no os los perdáis.

Ponche de frutas del bosque

Ponche de frutas del bosque

Mad About Travel: Las aventuras de Dimoni en Viena

En mi última visita a los mercados de Navidad de Viena tuve un compañero muy especial. Dimoni llegó a mi vida hace poco pero ya me ha acompañado en todos mis viajes (y lo seguirá haciendo)… y no podía ser menos en esta ocasión. ¡Como para dejarlo en casa! En cuanto se enteró de lo bonita que es la capital austríaca y de que sus dulces son famosos, se puso tan contento :) La verdad es que es un placer viajar con Dimoni.

Dimoni volando a Viena

Dimoni volando hacia Viena

Cuando llegamos había nieve en las calles y estábamos a menos -2 grados, pero aún así él estaba en plan hiperactivo. Llegamos a casa de Isabella (mi amiga la que se merece un imperio) y ya empezó a entrar en el ambiente navideño que invade Viena por estas fechas.

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Fue precisamente en casa dónde conoció a un compañero de aventuras de su mismo color: Krampus, el demonio que se encarga de que los niños austríacos que se han portado mal no tengan sus regalos. Hicieron muy buenas migas y seguro que tramaron más de una travesura.

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Al día siguiente, ya con las pilas cargadas, combatimos el frío con una excursión al Belvedere para ver la exposición del 150 aniversario de Klimt.

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni mirando por la ventana del Belvedere

Dimoni mirando por la ventada del Belvedere, con el skyline de Viena en el horizonte

Coincidimos en gusto y le fascinó la obra del pintor romántico Caspar David Friedrich tanto como a mí.

Momento cultural de Dimoni en Viena

Momento cultural de Dimoni en Viena

Y luego, como un valiente, se rebozó en la nieve a gusto… ¡Como se nota que su temperatura corporal le hace inmune al frío!

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere, Viena

De vuelta hacia el centro, el bichillo alucinó con una estructura muy moderna justo enfrente del Monumento a la Liberación Rusa de Viena y no paró hasta que le hice varias fotos. En esta es en la que se gusta más.

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Pero donde mejor se lo pasó el muy pillín fue trasteando por los Mercados de Navidad de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

… catando la gastronomía típica :)

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

… y, por supuesto, probando mi ponche caliente favorito, el ponche de frutas del bosque.

Dimoni probando su primer ponche caliente

Dimoni probando su primer ponche caliente

Vamos, que se lo pasó tan bien y le gustó tanto Viena en Navidad, que creo que va a querer acompañarme siempre que vuelva. ¿Qué aventuras le deparará el año próximo?

Mad About Austria: los mejores cafés de Viena

El café en Viena es toda una institución. Famosos por ambiente auténtico, por su gran calidad y por sus algo elevados precios, los cafés de la capital austríaca llevan más de un siglo siendo lugar de reunión para vieneses, artistas, intelectuales y turistas de todo tipo. Están por todas partes y todos tienen algo que los hace únicos… Pero los mejores son aquellos que más frecuentan los locales y para eso, como siempre que voy a Viena, tengo una guía excepcional que siempre intenta que su ciudad me guste tanto como a ella.

Así que aquí va mi selección de los mejores cafés de Viena.

El elegante Café Central, ubicado en el Palais Ferstel de Viena

El elegante Café Central, ubicado en el Palais Ferstel de Viena

Las mejores cafeterías de Viena

  • Café Centralsituado en el precioso y señorial Palais Ferstel (llamado así en honor al arquitecto que lo ideó, Heinrich von Ferstel), es un clásico y a la vez un imprescindible. Con más de 130 años de historia, abrió sus puertas en 1876 en el centro de Viena (está justo al lado del Hofburg) y desde entonces (excepto un parón tras la II Guerra Mundial) se ha encargado de dar de beber y comer a los vieneses, que todavía se reúnen allí para disfrutar del excelente café, de la deliciosa repostería y de los conciertos de piano que se dan a menudo. He ido varias veces y el lugar tiene algo… Quizás por eso intelectuales como Arthur Schnitzler, Sigmund Freud, Peter Altenberg o Leo Trotski eran habituales ;)
Té de frutos rojos en el Café Central, Viena

Té de frutos rojos en el Café Central, Viena

Detalle del techo del Palais Ferstel, sede del Café Central de Viena

Detalle del techo del Palais Ferstel, sede del Café Central de Viena

O quizás iban por las tartas…

Repostería en el Café Central de Viena

Repostería en el Café Central de Viena

  • Demel: otro de los clásicos, que se ha adaptado a la modernidad a la perfección. En pleno centro de Viena también (y a tiro de piedra del Hofburg también), su historia se remonta a 1786. Fueron proveedores de la casa real austrohúngara durante muchísimo tiempo y Sisí adoraba su sorbete de violeta. Es uno de los lugares más elegantes de la ciudad y conserva los aires señoriales de hace siglos… Su tarta de chocolate rivaliza con la del Hotel Sacher y a mi incluso me gusta más… Pero con tanta variedad, lo bueno es ir probando ;) Sus escaparates decorados son famosos en toda la ciudad.
Té en el Café Demel, Viena

Té en el Café Demel, Viena

Interior del aristocrático Café Demel, Viena

Interior del aristocrático Café Demel, Viena

Pastel de chocolate en el Café Demel, Viena

Pastel de chocolate en el Café Demel, Viena

  • Café Sperlauténtico hasta la médula, sus sofás de terciopelo rojo, sus muebles de madera oscura, sus mesas de billar… el café Sperl empezó a servir a su fiel clientela en 1880 y por allí han pasado muchos músicos y artistas…
Letrero del Café Sperl, Viena

Letrero del Café Sperl, Viena

Y a mi me encanta (además de porque todo está riquísimo) porque es la localización de una de las mejores escenas de “Antes del Amanecer”, una de mis películas preferidas :) Tanto que no pude evitar sentarme en el asiento de Céline, deseando que Jesse estuviera enfrente…

Interior del Café Sperl, Viena

Interior del Café Sperl, Viena

  • Café Dommayer: situado muy cerca del palacio de Schonbrunn, hace años Strauss tocaba aquí (o eso dicen). Es muy típico y básicamente frecuentado por vieneses. Quizás por eso los camareros hablan poco inglés, pero con semejante selección de tartas, macarons, tes, todo tipo de cafés y un ambiente tan bueno, creo que no se puede pedir más. Volvería sin dudarlo para probar todos sus pasteles…
Los macarons de Café Dommayer

Los macarons de Café Dommayer

Tarta Sterhazy en Café Dommayer

Tarta Sterhazy en Café Dommayer

Chocolate caliente en Café Dommayer

Chocolate caliente en Café Dommayer

Tarta de yogur de fresa

Tarta de yogur de fresa

  • Hotel Sacher: típico, tópico e injustamente conocido únicamente por su deliciosa Tarta Sacher, el Hotel Sacher es un lugar ideal para refugiarse del frío con una buena taza de te o de café entre las manos… Suele haber colas para conseguir mesa, así que si podéis reservar, mejor! Que no se diga que habéis estado en Viena y no habéis catado el pastel de chocolate más famoso del mundo.
Tarta Sacher original para llevar

Tarta Sacher original para llevar

Si os queréis llevar un trocito de la ciudad a casa, venden minitartas empaquetadas para su transporte aéreo en perfectas condiciones…

Y vosotros… ¿habéis estado en Viena? ¿Cuál es vuestro café favorito?

Mad About Austria: dónde comer en Viena

Aunque siempre es buen momento para visitar Viena, quizás en estas fechas la ciudad adquiere un aire mucho más especial. Los mercados de Navidad, las decoraciones que convierten las calles en una gran sala de baile... Y como soy una ferviente creyente que el viajar y visitar no está reñido con el buen comer, en este post os dejo una selección de los mejores restaurantes de Viena, ideales para desayunar, comer o cenar. La selección es totalmente personal e influenciada un poco por mi amiga vienesa, que es la que siempre que voy me lleva a alguno de estos rincones donde la comida es buena, auténtica y asequible ;)

¿Dónde desayunar en Viena?

  • Palmenhaus: es una cafetería/bar/restaurante situado en un invernadero Art Déco. Rodeado de plantas y vegetación tropical, sus desayunos son de campeonato y el lugar es ideal para resguardarse del frío en pleno centro de Viena (está pegado al palacio del Hofburg).
Exterior de Palmenhaus

Exterior del restaurante/cafetería Palmenhaus, Viena

Desayuno ligero en Palmenhaus, Viena

Desayuno ligero en Palmenhaus, Viena

Logo de Palmenhaus

Logo del restaurante Palmenhaus de Viena

He desayunado allí 2 veces y siempre he salido encantada… Eso sí, la carta para comer y cenar promete muchísimo… y abren hasta la medianoche, convirtiéndolo en ideal para tomar una copa en un lugar único en Viena y disfrutar de las sesiones de DJ que programan los fines de semana.

  • Kunsthallencafe am Karlsplatzcon un diseño impecable, por estar vinculado a un museo de arte moderno, es también una propuesta perfecta para cualquier hora del día. Siempre he ido a desayunar y su carta es magnífica, variada y muy saludable (y perfecta para todos los bolsillos).
Exterior del Kunsthallencafe, Viena

Exterior del Kunsthallencafe, Viena

Desayuno en Kunsthallencafe, Viena

Desayuno en Kunsthallencafe, Viena

Desayuno en Kunsthallencafe, Viena

Desayuno en Kunsthallencafe, Viena

Su terracita es ideal en verano. Mientras que en invierno su diseño acristalado es como un enorme rectángulo del luz casi enfrente de la popular Karlsplatz, sede de la iglesia barroca Karlskirche. Combinan la gastronomía con el arte contemporáneo… y por las noches de fin de semana suele haber sesiones de DJ ;)

¿Dónde merendar en Viena?

Dejando de lado los maravillosos cafés de Viena (que se merecen un post aparte), quiero dedicar una mención especial a un bar/cafetería/restaurante a orillas del Canal del Danubio que descubrí este verano.

  • Motto am Fluss: decir que el diseño está cuidado al detalle sería quedarme corta. El sitio evoca la forma de un barco atracado junto al río... aunque no lo es. Todo de cristal y con una amplia terraza con tumbonas con vistas al Danubio que imita la cubierta es estupendo para cualquier ocasión. El verano pasado Isabella y yo nos tomamos un refresco allí… pero tengo entendido que abren hasta altas horas de la noche y que ponen música. Es uno de los sitios más in de Viena.
Motto am Fluss, Viena

Motto am Fluss, Viena

Tomando un apfel gespritz con Isabella en Motto am Fluss

Tomando un apfel gespritz con Isabella en Motto am Fluss

¿Dónde comer en Viena?

  • Zum Bettelstudent: situado muy cerca del precioso parque StadtPark, el restaurante Zum Bettelstudent es una opción ideal para probar la consistente gastronomía austríaca en el centro de Viena. A precios muy interesantes, el lugar es muy frecuentado por jóvenes vieneses… y con motivo.
Restaurante Zum Bettelstudent, Viena

Exterior del restaurante Zum Bettelstudent, Viena

Interior del restaurante Zum Bettelstudent

Interior del restaurante Zum Bettelstudent

Logo de Zum Bettelstudent

Logo de Zum Bettelstudent

Las raciones son enormes, así que cuidado con pedir el plato grande… porque a lo mejor no podéis acabarlo.

  • Bierreither: perfecto para comer y probar la gastronomía austríaca. El Bierreither está al lado de Schwarzenbergplatz, muy cerca de Karlsplatz, y tienen una selección de cervezas espectacular… Pero si queréis algo más light, tenéis que probar el refresco nacional de Austria, el Almdudler. Nosotras comimos algo light, unas tostadas típicas, pero la carta es muy completa, y los precios perfectamente asequibles (además, las raciones son muy grandes). 
Waldviertler Toast - tostada con jamón, tomate y queso

Waldviertler Toast – tostada con jamón, tomate y queso

Almdudler, el refresco nacional de Austria

Almdudler, el refresco nacional de Austria

Steirisches Verhackert - Tostada con carne picada

Steirisches Verhackert – Tostada con carne picada

Gastronomía austríaca en los Heurigen de Viena

Mención aparte merecen los heurigen, que son unos locales tradicionales en los que se sirve el vino que producen sus patrones (que suelen ser viticultores) y sirven gastronomía típica austríaca. En Viena la mayoría de los heurigen están en los barrios periféricos, cerca de las montañas de Kahlenberg y Leopoldsberg, como por ejemplo Grinzing y Neustift. Aunque lo ideal es ir en coche, están muy bien comunicados con el transporte público, así que no hay excusa para no ir.

Los heurigen son ideales para empaparse de la cultura tradicional austríaca, comer bien (y a buen precio), catar vinos riquísimos y disfrutar de música típica… Aunque su público suele ser gente mayor, son de visita (y degustación) imprescindible.

He probado estos dos y ambos son altamente recomendables ;)

  • Heuriger Martin Sepp: Situado en Grinzing, es ideal… Sus vinos blancos una delicia, y su selección gastronómica no defrauda… Ideal para ponerse las botas!
Heuriger Martin Sepp en Grinzing, Viena

Heuriger Martin Sepp en Grinzing, Viena

Wiener Schnitzel en el heuriger Martin Sepp de Grinzing, Viena

Wiener Schnitzel en el heuriger Martin Sepp de Grinzing, Viena

Palastchinken en el heuriger Martin Sepp de Grizing, Viena

Y de postre Palastchinken en el heuriger Martin Sepp de Grizing, Viena

  •  Heuriger Das SchreiberhausUbicado en Neustift, su buena reputación le precede. Y todo lo que probamos estaba a la altura de nuestras expectativas.
Heuriger Das Schreiberhaus en Neustift, Viena

Exterior del heuriger Das Schreiberhaus en Neustift, Viena

Schweinsbraten en el heuriger Das Schreiberhaus de Neustift, Viena

Schweinsbraten en el heuriger Das Schreiberhaus de Neustift, Viena

Postre en el heuriger Das Schreiberhaus

Postre en el heuriger Das Schreiberhaus, Viena

Espero haberos abierto un poquito el hambre… ;)

Mad About Austria: los mejores Mercados de Navidad de Viena

Viena siempre merece una visita. En primavera y verano porque sus parques están en su máximo esplendor y porque la ciudad se vuelca con multitud de actividades al aire libre. Y en otoño e invierno porque los mercados de Navidad llenan cada plaza y monumento de espíritu navideño. Son increíblemente románticos y el lugar de reunión perfecto para hacer frente al frío con los amigos. Con una tradición que se remonta en el tiempo hasta la Edad Media, están por todas partes en la ciudad. La mayoría están en plazas y zonas peatonales, pero también los hay en parques, en cada barrio y en los jardines de varios palacios (entre ellos los del Belvedere Superior e Inferior y del palacio de Schonbrunn). En ellos se sirven delicias tradicionales como el pan de jengibre, las almendras garrapiñadas, los gofres, las castañas y las patatas asadas, infinidad de tipos de salchichas y, mis preferidos, ¡el vino (gluhwein) y el ponche calientes (punsch)!

Aunque tengo pendiente dedicarle algunos posts más a mi último viaje a la capital austríaca, no podía dejar pasar más el tiempo. Así que aquí va mi selección de los mejores mercadillos navideños de Viena.

Una parada del Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Una parada del Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Fechas: Los Mercados de Navidad (en alemán Christkindlmarkt, otras veces llamados Weihnachtsmarkt o Adventmarkt) duran durante toda la temporada de Adviento y suelen abrir a partir de la mitad de noviembre y duran hasta Navidad.

Mercados de Navidad de Viena

1. Mercado de Navidad en el Freyung (Altwiener Christkindlmarkt at the Freyung): mi favorito, sin ninguna duda. Es pequeñito pero está en una de las plazas más bonitas del corazón de Viena, Freyung. Tiene una gran y maravillosa selección de artesanía y es menos turístico que otros mercadillos. Siempre que voy acabo picando y comprando algo… Más información en la web (en alemán).

Artesanía navideña en el Mercado de Navidad de Freyung, en Viena

Artesanía navideña en el Mercado de Navidad de Freyung, en Viena


2. Mercado de Navidad frente al Ayuntamiento de Viena (Wiener Christkindlmarkt at Rathausplatz): este mercadillo navideño es uno de los más grandes y populares de la ciudad. Está ubicado entre grandes árboles decorados con corazones, muñecos de nieve y otros prodigios de la iluminación navideña. Su selección de paradas de artesanía y decoraciones navideñas es enorme (y fantástica). Además, sirven el mejor punsch de toda la ciudad (no dejéis de probar el de frutas de bosque o el de amaretto). Abren hasta las 22h. Más información en la página web oficial

Mercado de Navidad frente al Ayuntamiento de Viena

Mercado de Navidad frente al Ayuntamiento de Viena

3. Mercado de Navidad frente al palacio de Schönbrunn: Para llegar hay que tomar el metro hasta la parada homónima y luego andar un poco. No está en el centro, precisamente, pero sí cerca. Además, ¡el palacio es de visita imprescindible! Tiene un árbol de Navidad enorme, rodeado de paradas muy variadas. La artesanía es su fuerte, aunque los pasteles y las galletas no tienen desperdicio. Más info aquí

Una parada del Mercado de Navidad frente al Palacio de Schonbrunn

Una parada del Mercado de Navidad frente al Palacio de Schonbrunn

4. Mercado de Navidad de Spittelberg (Weihnachtsmarkt am Spittelberg): Situado en el idílico y bohemio barrio de Spittelberg (detrás del Museums Quartier), este mercado de Navidad se centra en la artesanía y los productos gastronómicos locales, con una suculenta selección de dulces, quesos, vinos procedentes de los heuriger de Viena y sitios dónde tomar algo. Esta es la segunda zona peatonal más grande de la ciudad y tiene un encanto un punto hippy y relajado ideal para primera hora de la tarde. Más información en su web

Mercado de Navidad de Spittelberg

Mercado de Navidad de Spittelberg

5. Mercado de Navidad (Adventmarkt) frente a la Karlskirche: Otro mercado más que presta especial atención a la producción de artistas locales. Situado frente a la maravillosa iglesia Karlskirche, en el parque Resselpark, se pueden ver demostraciones de trabajo del cuero, forja y algún soplador de vidrio. Hay incluso una zona infantil con ponys para los más pequeños. Cierran a las 20h, pero es imprescindible. Para más info, pulsar aquí

Decoraciones Navideñas en el Mercado frente a la Karlskirche

Decoraciones Navideñas en el Mercado de Navidad frente a la Karlskirche


Aunque estos cinco son mis favoritos, hay muchos más. Entre otros, estos que no están nada mal:

Mercado de Navidad en la plaza de Maria Teresa (Weihnachtsdorf Maria Theresien-Platz): está entre los dos museos más importantes de la ciudad (el Kuntshistoriches y el Naturhistorisches, o sea, el de Historia del Arte y el de Historia Natural) y alrededor de la estatua a la emperatriz Maria Teresa. Las vistas del anillo o Ringstrasse son fantásticas, y es un sitio ideal para comer algo. En su web hay más información.

Mercado de Navidad del Campus (Weihnachtsdorf im Alten AKH): tiene un ambiente hogareño, quizás porque lo envuelven los edificios del antiguo Hospital General de Viena (ahora reconvertidos en campus universitario). Comparten web con el mercadillo anterior.

Mercado de Navidad (Weihnachtsdorf) frente al palacio del Belvedere: Con el magnífico barroco de este palacio como telón de fondo, hay un poco de todo y, francamente, no está nada mal. Para más info, la web oficial

– Mercado de Navidad de Am Hof (Adventmarkt Am Hof) está en una de las plazas más antiguas de Viena. El arte contemporáneo está bastante representado en sus paradas, junto con velas, cerámica, joyería y objetos de madera tallada, entre otros. Está muy cerca de Freyung, aunque su punsch no es tan bueno. En su web se pueden ver algunos de los artistas presentes.

En este mapa está indicada su ubicación:

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