Mad About Scotland: Crail, el pueblo más bonito de la costa de Fife

En Crail todos los caminos llevan al mar y, en concreto, a uno de los puertos de pescadores más bonitos de toda Escocia. Como que ya había estado en Saint Andrews varias veces, el pasado mes de diciembre me apetecía explorar algunos de los famosos pueblos pesqueros de la costa de FifeNos levantamos pronto, nos pusimos en marcha y nos perdimos gracias al GPS, que nos hizo tardar casi 3 horas en hacer 20 quilómetros por caminos de campo… Finalmente, conseguimos llegar a Crail. Eso sí, a partir de ese momento apagamos el GPS y decidimos guiarnos por las señales de tráfico, mucho más fiables (al menos en Escocia).

Vistas del pueblo de Crail

Vistas de la costa de Crail

Crail es un pueblo de postal. Precioso, bonito y visitable en una mañana… Y si además hace tan buen tiempo como el que nos hizo, ofrece unas vistas de la costa del llamado East Neuk de Fife espectaculares. Construido alrededor de su famoso puerto y bahía, ha ido creciendo de forma lenta y parece que el tiempo se hubiera detenido aquí.  La mejor manera de descubrirlo es recorrer su frente marítimo, desde el que se divisa misteriosa la Isle of MayLa isla alberga un faro de principios del siglo XIX, algunas ruinas y es una reserva natural donde anidan muchas aves y crían focas. Para proteger a esta fauna, los ferrys que van allí desde Crail y Anstruther no funcionan del 1 de octubre al 1 de mayo.

Faro de Crail, Escocia

Torre de vigilancia en Crail, Escocia

Playa de Roomebay

Playa de Roomebay

Pasear junto al mar es una buena manera de conocer Crail, de acercarnos a su esencia como los marineros y los pescadores que cada día salen a por pescado. El agua de las olas se filtra entre las fisuras de las rocas de esta playa y crea lagunas naturales que reflejan el paisaje como si fueran un espejo. Hasta que, al final del paseo se divisan los restos del castillo, ahora reconvertido en jardines, del que apenas han sobrevivido las murallas y una torre.

Playa de Crail

Playa de Crail

Castillo de Crail desde el paseo marítimo

Castillo de Crail desde el paseo marítimo

Llegamos así hasta la calle que desemboca en el pintoresco puerto de Crail. Con semejante visión y tantas casas bien conservadas de los siglos XVII y XIX, es perfectamente entendible que el pueblo se haya convertido en una especie de refugio de artistas. Tanto es así que hace años el National Trust decidió restaurar y recuperar las que estaban en peor estado para devolver la gloria pasada a un pueblo fundado en el siglo XII y cuyos orígenes se remontan a los pictos.

Casas de pescadores en Crail

Casas de pescadores en Crail

Puerto de Crail

Puerto de Crail

En un sábado por la mañana, con el frío helado y el cielo azul, el lugar respiraba la típica calma de los lugares que se toman la vida con calma. Los barcos de pescadores reflejándose en el agua, las jaulas para pescar el popular marisco de la zona, el espigón, la playa desierta y llena de algas en invierno… Ideales para dejar pasar los minutos y disfrutar del momento.

Jaulas para pescar marisco en el puerto de Crail

Jaulas para pescar marisco en el puerto de Crail

Barcos en el puerto de Crail

Barcas de pescadores en el puerto de Crail

La vinculación de Crail con la pesca, su motor económico principal quizás hasta la llegada de los artistas y del turismo (aunque el lugar no está para nada masificado), es tan grande que muchas casas se han decorado con motivos marineros. Una incluso había colocado unas langostas en el frontón de la fachada

La cabaña de las langostas en Crail

La cabaña de las langostas en Crail

Mientras que uno de los cottages más cercanos al puerto se ha reconvertido en la cafetería y galería de arte más mona que he visto, y que no esperaba para nada encontrar en un lugar tan remoto. La Crail Harbour Gallery and Tearoom combina con maestría lo mejor de una tienda de decoración bonita con repostería, tés y chocolates calientes para chuparse los dedos. Ideal para entrar en calor y recuperar fuerzas. Para muestra, estas fotos…

Decoración en Crail Harbour Gallery

Decoración en Crail Harbour Gallery

Chocolate caliente en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Chocolate caliente en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Terraza frente al mar en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Terraza frente al mar en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Nuestra idea original era acercarnos después de Crail a otros pueblos de la zona como Anstruther, Pittenweem o Saint Monans (donde se casó una de mis amigas, en una iglesia frente al mar mientras un gaitero tocaba… gran momento). Pero el incidente del GPS y las pocas horas de luz del invierno escocés nos hicieron desistir. Eso sí, antes de llegar a nuestro destino en Methil, disfrutamos de un atardecer magnífico en la playa de Leven.

Atardecer en la playa de Leven

Atardecer en la playa de Leven

En cualquier caso, es la excusa perfecta para volver… ya con más tiempo y mejores temperaturas. El reto es andar parte del Fife Coastal Path, una ruta a pie que recorre la costa de Fife desde Newport-on-Tay hasta North Queensferry.

¿CÓMO LLEGAR A CRAIL?

  • En coche (la mejor opción… pero no pongáis el GPS o os hará dar mil vueltas inútiles)
  • En bus desde Saint Andrews o desde Leven (empresa Stagecoach)

Mad About Travel: ¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas de fin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probado y descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver:)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año😉

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho😉

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?

Mad About Catalunya: una mañana en la Colònia Güell

La cripta de Gaudí fue un encargo del industrial y mecenas Eusebi Güell como edificio religioso para sus trabajadores de la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló. El edificio es espectacular, pero no es lo único que vale la pena en el lugar. Toda la colonia conserva un aire de finales del siglo XIX deliciosamente encantador. Parece como si el tiempo se hubiera detenido y es perfecta para disfrutar de una mañana o de una tarde soleada:)

Cripta de Gaudí en la Colonia Güell

Cripta de Gaudí en la Colonia Güell

Declarada Bien de Interés Cultural (y protegida), la Colonia Güell es todo un referente a nivel nacional como colonia industrial. Distribuida y equipada como si fuera un pueblo pequeño, el lugar alberga uno de los conjuntos modernistas más importantes de Cataluña (si dejamos de lado a las grandes ciudades, con mucho más patrimonio). Aún hoy está habitada completamente y sus vecinos hacen vida de pueblo, con la ropa tendida en los balcones, las abuelas sentadas en la calle y los niños jugando entre edificios excepcionales, sin prestarles importancia. El tiempo se ha detenido aquí y, si no lo ha hecho, se ha ralentizado… El lugar es ideal para callejear e intentar imaginar cómo debía ser la vida de los obreros que durante el día trabajaban en la fábrica textil que Eusebi Güell hizo levantar en 1890 en su finca Can Soler de la Torre, en Santa Coloma de Cervelló, para huir de los conflictos sociales que azotaban Barcelona.

Cartel del recinto industrial de la colonia Güell

Cartel del recinto industrial de la colonia Güell

A diferencia de otras colonias industriales de Catalunya, Güell se interesó por dar a sus trabajadores mejoras sociales y dotó al lugar de varios equipamientos culturales y religiosos (centro cultural, ateneo, escuela, cooperativa, capilla…) que se pueden ver con tranquilidad en dos o tres horas y que quizás sean una de las mayores concentraciones de modernismo en un espacio tan reducido.

El mismo Gaudí diseñó la planimetría de la colonia y es muy fácil descubrir la herencia modernista del conjunto. Algunos de sus ayudantes, los arquitectos Francesc Berenguer, Joan Rubió y Josep Canaleta, se encargaron de levantar edificios y casas particulares que combinan con maestría la funcionalidad con la belleza.

Ca l'Espinal, en la Colonia Güell

Ca l’Espinal (izquierda) y la antigua casa del médico, en la Colonia Güell

¿QUÉ VER EN LA COLONIA GÜELL? (además de la cripta de Gaudí)

El itinerario empieza frente a las antiguas bodegas de la cooperativa. Justo enfrente está el edificio de la antigua cooperativa de consumo, ahora reconvertida en el Centro de Interpretación de la Colònia Güell. Aquí es donde se compran las entradas, donde os darán un plano con mucha información y dónde se puede ver una exposición muy interesante sobre la historia del vapor textil y el pueblo (en la primera planta), y sobre la cripta de Gaudí (en la segunda).

Proceso de transformación de la fibra en tejido en el Centro de Interpretación de la Colònia Güell

Proceso de transformación de la fibra en tejido en el Centro de Interpretación de la Colònia Güell

Historia de la colonia en el Centro de Interpretación

Historia de la colonia en el Centro de Interpretación

Precisamente en la segunda planta es donde se esconde una joya: una réplica de la maqueta funicular que Gaudí tenía de la cripta en su estudio y que se perdió durante la Guerra Civil. Está colgada del techo y tiene un espejo debajo que nos permite hacernos una idea del resultado final.

Maqueta funicular de la iglesia de la colonia Güell

Maqueta funicular de la iglesia de la colonia Güell

El paseo continua entre casitas decoradas con flores y vecinos disfrutando del sol. Pasamos por la antigua casa del secretario, que hacía las veces de consultorio médico, por el antiguo convento de las monjas (ahora Casal d’avis) y el Centre de Sant Lluís, un precioso edificio de Francesc Berenguer que era el centro cultural. Aquí se abre la plaza Joan Güell, con una escultura del mecenas e industrial en el centro y el Ateneu Unió i teatro Fontova (de 1892) en un extremo. Cuando hace buen tiempo tienen una terracita estupenda.

Plaza Joan Güell, con la escultura del industrial en el centro

Plaza Joan Güell, con la escultura del industrial en el centro

Si continuamos hasta el final de la calle está el precioso edificio que albergaba la Escuela y la casa del maestro. Levantados respectivamente en 1917 y 1912 por Francesc Berenguer Mestres y Francesc Berenguer i Bellvehí, actualmente están cerrados. Una pena, porque me hubiera encantado poder acercarme a ver ese peculiar arco que une los dos edificios y que se abre al paisaje como un portal a otro mundo…

Escuela y casa del maestro de la Colonia Güell

Escuela y casa del maestro de la Colonia Güell

Detalle de Ca l'Espinal

Detalle de Ca l’Espinal

Casi al lado, en una esquina, está la magnífica casa privada de Ca l’Espinal (1900, Joan Rubió i Bellver). Es una de las joyas de la colonia, un ejemplo de arquitectura modernista de ladrillo que no desmerecería en ningún lugar. Pegada a ella está la antigua casa del médico, de 1910, en la que tampoco me importaría nada vivir…

Dejamos el trazado urbano y tomamos un sendero que nos lleva hasta un depósito de agua modernista (1895) y la masía que dio origen al asentamiento: Can Soler de la Torre y la capilla de la Virgen de los Dolores. 

Detalles de la Colonia Güell: depósito de agua, casa de obrero, detalle de Can Soler de la Torre y la capilla

Detalles de la Colonia Güell: depósito de agua, casa de obrero, detalle de Can Soler de la Torre y la capilla

Mis pasos me llevaron luego a otro edificio modernista destacable: Ca l’Ordal, proyectado en 1894 por Joan Rubió i Bellver. Y de aquí, hasta el recinto fabril. Aunque durante la Guerra Civil la fábrica fue colectivizada, tras el conflicto fue devuelta a la familia Güell, que luego la vendió. La producción industrial se mantuvo hasta 1973, año en el que cerró la fábrica a causa de una grave crisis del sector textil. Cayó en el olvido… pero afortunadamente en el año 2000 fue restaurado y actualmente alberga oficinas de varias empresas. Lamentablemente, no se puede acceder siempre, y me quedé con las ganas de pasear entre fábricas antiguas…

Recinto industrial de la Colònia Güell

Recinto industrial de la Colònia Güell

El camino luego se adentra en un pequeño bosque muy agradable (e ideal para un picnic si hace bueno) y llega hasta la cripta de Gaudí. Un poco más alejadas hay tres edificios que también valen la pena: la casa parroquial, de 1917; la masía del siglo XVI de Can Julià de la muntanya y la Torre Salvana, medieval y en un estado bastante ruinoso.

Bosc de Joaquim Falguera en la Colonia Güell

Bosc de Joaquim Falguera en la Colonia Güell

Por todo esto y más, la Colònia Güell me pareció un lugar único y muy especial…

¿Os animáis a descubrirla dando un paseo?

Mad About Catalunya: La cripta de Gaudí en la Colonia Güell

La Cripta de la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló, es una de las obras maestras del genio de Antoni Gaudí. Pese a estar a tan sólo 20 minutos de Barcelona nunca había estado. Así que aproveché una mañana soleada de invierno para acercarme… sin saber que volvería fascinada con el lugar.

Cripta de la Colonia Güell

Cripta de la Colonia Güell

Las obras empezaron en 1908 y duraron hasta 1915, año en el que Gaudí abandonó el proyecto, que quedó inacabado para siempre. El hecho de que después de la muerte del mecenas Eusebi Güell sus herederos se desentendieran del proyecto y que en 1936, nada más empezar la Guerra Civil el lugar fuera incendiado y se perdieran casi todos los planos y la maqueta original tampoco ayudaron. Así que lo único que nos ha llegado es la cripta de Gaudí. Una lástima y una suerte… porque podríamos no tener nada.

Ventanales y campanario de la Cripta de la Colonia Güell

Ventanales y campanario de la Cripta de la Colonia Güell

Güell le dió a Gaudí total libertad creativa con el proyecto, que se convirtió en una especie de “laboratorio” para experimentar con muchas de las complejas soluciones arquitectónicas que luego aplicó en la Sagrada Familia. Fiel a su concepción de que la naturaleza es una estructura orgánica, ensaya con maestría formas geométricas únicas en su época como los arcos paraboloides que tan famoso le han hecho. El resultado final habría sido una iglesia tan espectacular como el templo expiatorio de Barcelona… y que hoy podemos imaginar gracias a los pocos bocetos que se conservan y reproducciones de las maquetas originales.

Maqueta de la iglesia de la Colonia Güell

Maqueta de la iglesia de la Colonia Güell

Proyecto original de la cripta (Fuente: Wikimedia Commons)

Proyecto original de la cripta (Fuente: Wikimedia Commons)

De haberse hecho realidad, hubiera tenido una planta oval de 23×63 metros, con cinco naves (una central y dos en cada lado), varias torres coronadas por palomas blancas (haciendo honor al nombre del lugar, ya que coloma en catalán es “paloma”) y un cimborrio de 40 metros de altura. Haciendo honor a su amor por la naturaleza, el edificio hubiera ido cambiando de color en los materiales constructivos a medida que avanzaba la altura, pasando de los colores tostados de la tierra de la cripta a los tonos verdes y azules que habrían tenido las torres, fundiéndose con el cielo… Pero nada de esto se hizo realidad.

Entrada a la cripta de la Colonia Güell

Entrada a la cripta de la Colonia Güell

Como testimonio mudo nos queda la cripta. Una maravilla llena de simbolismo. Un recordatorio de lo que pudo ser. Una obra maestra en un entorno precioso, ideal para una excursión de medio día desde Barcelona.

"Trencadís" simbólico del frontón

“Trencadís” simbólico del frontón

Las cruces, los símbolos de alfa y omega entendidos como principio y fin de la vida, referencias religiosas y a elementos naturales. Todos se mezclan en una sinfonía de color y maestría. Es difícil dejar de mirar. Y aún más complicado mirar y no encontrar un detalle nuevo.

Detalle de la cripta de la colonia Güell

Detalle de la cripta de la colonia Güell

En cada detalle está la huella del genio gaudiniano. En el exterior y el interior. Gaudí se encargó de todo con la minuciosidad de un perfeccionista y los grandes ventanales cubiertos con vidrios de colores que simulan los pétalos de una flor o las alas de una mariposa son espectaculares.

Cristales multicolores

Cristales multicolores

La luz invade el interior de la cripta por todos los rincones e ilumina cada uno de los elementos que Gaudí creó para el lugar. Entre columnas inclinadas de basalto y pilares circulares de ladrillo, frente a los tres altares (dos de ellos obra del genial colaborador del arquitecto: Josep Maria Jujol) destacan unos bancos muy singulares y las pilas de agua bendita, hechas con grandes conchas marinas.

Interior de la cripta

Interior de la cripta

Pila de agua bendita

Pila de agua bendita

La cripta fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005, pese a las críticas que suscitó una  polémica restauración que no respetó la voluntad original de Gaudí, malogró numerosos elementos estructurales (como una escalinata hacia lo que hubiera sido la nave principal) y rodeó el edificio de una verja, rompiendo la ilusión de que el edificio brota del suelo. Podéis ver los cambios en este perfil.

Croquis de la Iglesia de la Colonia Güell

Croquis de la Iglesia de la Colonia Güell

Pese a todo, la cripta es tan espectacular que bien vale la visita… y más si tenemos en cuenta que la colonia Güell es un entorno precioso y una buena manera de entender cómo funcionaba la industria a finales del siglo XIX y principios del XX en los alrededores de Barcelona.

En breve, una entrada sobre la herencia del modernismo en la colonia Güell😉

MÁS INFORMACIÓN

  • HORARIOS: 10-19h (laborables) y 10-15h (sábados y festivos, excepto misas)
  • MISAS: 11 y 13h (domingos y festivos). Vigilias a las 20h.
  • PRECIOS
    • Menores de 10 años: 0€
    • Adultos: 8€
    • Jubilados y estudiantes: 6,60€

¿CÓMO LLEGAR A LA CRIPTA DE LA COLONIA GÜELL?

A sólo 20 minutos de Barcelona:

  • Acceso desde carretera B-2002 entre Sant Boi de Llobregat y Santa Coloma de Cervelló. Desde la C-31 (dirección Sant Boi de Llobregat), la C-32 (salida 53) y A2 y A7 (Dirección Sant Boi de Llobregat)
  • Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC) desde Pl. España, Barcelona, Líneas S33, S8 y S4. Estación Colònia Güell

Mad About Austria: ¿Qué ver en Viena en Navidad?

Decir que la Navidad en Viena se vive con mucha intensidad es quedarse corto… La Navidad en Viena son días para perderse por todos los mercados de Navidad, tomar vino caliente o refugiarse en cualquiera de los encantadores cafés de Viena, disfrutar de las luces que decoran cada rincón, comprar artesanía, pasear por los parques nevados y ver alguna exposición de arte.

Para mí la ciudad es un destino ineludible en cuanto empieza a hacer frío y a oscurecer pronto. Y quizás por eso se que lo mejor es disfrutarla paso a paso, sin prisas… Hay mucho por hacer y por ver, pero si visitas Viena en Navidad hay algunas que no te puedes perder. Más aún si a pesar del frío helador, la ciudad te recibe con un cielo azul como éste.

Viena desde el avión

Viena desde el avión

DÍA 1: Mercados y luces de Navidad

Un buen plan puede empezar con un paseo por el centro de Viena bajo la luz de las iluminaciones de Navidad. Empezamos por el Mercado de Navidad del Ayuntamiento, como siempre lleno hasta los topes y con una gran selección de comida, ponches, artesanía y todas las decoraciones navideñas que se puedan imaginar. Seguir andando por Dr. Karl-Renner-Ring hasta el Burgring y adentrarse en el Mercado de Navidad que hay frente al Kunsthistorisches Museum, especializado en artesanía. Y luego cruzar el Hofburg hasta el centro de Viena.

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

El Hofburg iluminado

El Hofburg iluminado

Si toda Viena se engalana para recibir la Navidad, en el centro el esplendor es máximo. El Graben es la calle comercial por excelencia. Peatonal y decorada como si fuera un gran salón de baile, es un placer andar bajo sus arañas de luces, mirar los escaparates y llegar sin darte cuenta ante la imponente catedral Stephansdom. Desde allí, bajo más luces y en un ambiente único, se puede dar la vuelta y pasar por dos de mis mercados de Navidad preferidos: Freyung y Am Hof.

Luces de Navidad en Graben, Viena

Luces de Navidad en Graben, Viena

DÍA 2: Museos, mercados y cafés

Para aprovechar las pocas horas de luz de los días de invierno, nada mejor que levantarse temprano, disfrutar de un buen desayuno austríaco (abundante y riquísimo, y perfecto para tomar fuerzas) y ponerse en marcha. Aprovechando que este año Austria ha celebrado el 150 aniversario de Gustav Klimt, nada mejor que una visita al Belvedere para disfrutar de la exposición temática sobre el genio del modernismo austríaco que le han dedicado. Ver El Beso en primera persona es una experiencia que no olvidaré nunca… El dorado es más dorado, la fuerza de la expresión de la mujer, las flores a sus pies… No tiene precio! Y si de regalo puedes pasear por unos jardines nevados, aún mejor.

"El beso" de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

“El beso” de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

Jardines del Belvedere nevados

Jardines del Belvedere nevados

Después de comer, es el momento ideal para dejarse seducir por la variedad del Mercado de Navidad frente a la Karlskirche, en Karlsplatz. El lugar es ideal si vais con niños porque vacían el estanque central y sustituyen el agua y la escultura de Henry Moore por ponis y animales de granja que se pueden tocar y alimentar. Después de algunas compras, vale la pena acercarse a la plaza de Schwarzenbergplatz, donde está el Monumento a la liberación rusa, que los soviéticos levantaron tras el fin de la II Guerra Mundial.

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Monumento a la Liberación en Viena

Monumento a la Liberación en Viena

El atardecer es el momento perfecto para tomar el metro y acercarse al Palacio de Schönbrunn para disfrutar de uno de los mercados de Navidad más especiales de Viena. Increíblemente abarrotado, vale muchísimo la pena porque hay tal cantidad de piezas de artesanía únicas que le darán el toque especial a cualquier casa. Además, el lugar es ideal para reponer fuerzas o entrar en calor con una buena taza de vino especiado caliente. Ah! Y para disfrutar de un pedazo de tarta de campeonato!

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Tarta de vainilla y chocolate

Tarta de vainilla y chocolate

DÍA 3: MuseumsQuartier y Spittelberg

Una mañana de domingo es perfecta para pasear tranquilamente por algunas de las zonas con más encanto y más alternativas de Viena.

Empezamos el día en el precioso parque Volksgarden, entre rosales protegidos del frío y templos de estilo griego que se funden con la nieve… Y seguimos hasta el  MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Verdadero templo del arte contemporáneo, hasta su tienda de regalos merece una visita. En su interior hay varios museos, pero como no hay tiempo para todos, son muy recomendables el Leopold Museum y el MUMOK, dos moles imponentes que saciaran todas vuestras ganas de arte.

Volksgarden en invierno, Viena

Volksgarden en invierno, Viena

Museums Quartier en invierno

Museums Quartier en invierno

Si todavía no os habéis cansado de Mercados de Navidad, el del barrio bohemio de Spittelberg es excepcional. Situado en una zona peatonal llena de edificios antiguos y monísimos, sus paraditas tienen un toque arty muy diferente. Lleno de gente joven y alternativa, sirven el mejor punsch de Viena, así que no os los perdáis.

Ponche de frutas del bosque

Ponche de frutas del bosque

Mad About Scotland: Navidad en Edimburgo

He estado en la ciudad varias ocasiones (he perdido la cuenta, sorry!), viví en Escocia, vuelvo a menudo y la conozco casi mejor que Barcelona… y aún así, nunca había visitado Edimburgo en Navidad. Un pequeño fallo que he solventado este año con una visita exprés. Un día en la capital de Escocia fue suficiente para descubrir lo bonita que luce en invierno, a pesar del frío y del viento.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Justo al lado del espectacular monumento al escritor Walter Scott, en Princes Street Gardens, se colocan a finales de noviembre algunas de las atracciones más especiales de la Navidad en Edimburgo. Las exploramos por la mañana, nada más llegar a la ciudad, y antes de irnos, cuando la tarde ya había caído y las luces de colores les daban un aire muy especial al entorno.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

La Feria de Navidad de Edimburgo la componen muchas atracciones que conservan el aire tradicional de las ferias ambulantes británicas. Está la Noria de Edimburgo con sus luces de colores y sus góndolas, el típico Tiovivo, las sillas voladoras o el clásico tobogán Helter Skelter. Para subir, se puede comprar la entrada al momento en la taquilla de cada atracción.

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

En el nivel inferior está la pista de patinaje de Edimburgo, desde donde miles de personas se deslizan sobre el hielo disfrutando de unas vistas privilegiadas.

Pista de patinaje de Edimburgo

Pista de patinaje de Edimburgo

A su lado hay otras atracciones que harían las delicias del más exigente: una bola de nieve gigante, los hinchables, una cúpula para acrobacias, una pequeña montaña rusa y mucho más.

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Mercados de Navidad de Edimburgo

Otra de las grandes estrellas de la Navidad en mi ciudad preferida son los mercados de Navidad. Hay varios, pero los más importantes se concentran en la zona de Princes Street Gardens y The Mound. 

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

  • Highland Village Christmas Market es un mercado de Navidad de temática escocesa, lleno de paradas que venden productos y gastronomía típica. Ideal para comer o llevarse algún souvenir. Había incluso un pequeño carromato con una adivina que leía las palmas de las manos… Está en Princes Street Gardens, mezclado con las atracciones de feria.
Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Si pasáis por allí, no dejéis de probar el delicioso Glühwein (vino especiado y caliente, delicioso) o su selección de salsichas dulces alemanes. 

La oferta de actividades es espectacular y hay actividades para todos los gustos. Yo me quedé con ganas de más y ya estoy planeando volver el año que viene para poder disfrutar de los conciertos, el desfile de antorchas, los fuegos artificiales y las fiestas de Hogmanay, que se celebran en Edimburgo en Fin de Año.

Más información sobre la Navidad en Edimburgo

  • Las celebraciones duran del 29 de noviembre al 6 de enero. 
  • En la página web de la Navidad en Edimburgo hay toda la información, muy detallada.
  • En Edinburgh’s Hogmanay se pueden comprar entradas y hay información sobre precios, localizaciones y horarios para las celebraciones de esta gran fiesta pagana para dar la bienvenida al nuevo año.

Relatos de otros viajeros #postamigo

Mad About Travel: Las aventuras de Dimoni en Viena

En mi última visita a los mercados de Navidad de Viena tuve un compañero muy especial. Dimoni llegó a mi vida hace poco pero ya me ha acompañado en todos mis viajes (y lo seguirá haciendo)… y no podía ser menos en esta ocasión. ¡Como para dejarlo en casa! En cuanto se enteró de lo bonita que es la capital austríaca y de que sus dulces son famosos, se puso tan contento:) La verdad es que es un placer viajar con Dimoni.

Dimoni volando a Viena

Dimoni volando hacia Viena

Cuando llegamos había nieve en las calles y estábamos a menos -2 grados, pero aún así él estaba en plan hiperactivo. Llegamos a casa de Isabella (mi amiga la que se merece un imperio) y ya empezó a entrar en el ambiente navideño que invade Viena por estas fechas.

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

El traveler Dimoni disfrutando de la Navidad en Viena

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Dimoni intentando camuflarse entre la decoración de Navidad

Fue precisamente en casa dónde conoció a un compañero de aventuras de su mismo color: Krampus, el demonio que se encarga de que los niños austríacos que se han portado mal no tengan sus regalos. Hicieron muy buenas migas y seguro que tramaron más de una travesura.

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Dimoni compartiendo travesuras con Krampus

Al día siguiente, ya con las pilas cargadas, combatimos el frío con una excursión al Belvedere para ver la exposición del 150 aniversario de Klimt.

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni explorando Viena en tranvía

Dimoni mirando por la ventana del Belvedere

Dimoni mirando por la ventada del Belvedere, con el skyline de Viena en el horizonte

Coincidimos en gusto y le fascinó la obra del pintor romántico Caspar David Friedrich tanto como a mí.

Momento cultural de Dimoni en Viena

Momento cultural de Dimoni en Viena

Y luego, como un valiente, se rebozó en la nieve a gusto… ¡Como se nota que su temperatura corporal le hace inmune al frío!

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere

El traveller Dimoni disfrutando de la nieve en el Belvedere, Viena

De vuelta hacia el centro, el bichillo alucinó con una estructura muy moderna justo enfrente del Monumento a la Liberación Rusa de Viena y no paró hasta que le hice varias fotos. En esta es en la que se gusta más.

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Dimoni disfrutando de una escultura al aire libre en Viena

Pero donde mejor se lo pasó el muy pillín fue trasteando por los Mercados de Navidad de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

Dimoni curioseando en el mercado de Navidad del ayuntamiento de Viena

… catando la gastronomía típica:)

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

El traveler a punto de probar la gastronomía austríaca

… y, por supuesto, probando mi ponche caliente favorito, el ponche de frutas del bosque.

Dimoni probando su primer ponche caliente

Dimoni probando su primer ponche caliente

Vamos, que se lo pasó tan bien y le gustó tanto Viena en Navidad, que creo que va a querer acompañarme siempre que vuelva. ¿Qué aventuras le deparará el año próximo?