Mad About Travel: ¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas de fin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probado y descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver :)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año ;)

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho ;)

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?

Mad About Austria: ¿Qué ver en Viena en Navidad?

Decir que la Navidad en Viena se vive con mucha intensidad es quedarse corto… La Navidad en Viena son días para perderse por todos los mercados de Navidad, tomar vino caliente o refugiarse en cualquiera de los encantadores cafés de Viena, disfrutar de las luces que decoran cada rincón, comprar artesanía, pasear por los parques nevados y ver alguna exposición de arte.

Para mí la ciudad es un destino ineludible en cuanto empieza a hacer frío y a oscurecer pronto. Y quizás por eso se que lo mejor es disfrutarla paso a paso, sin prisas… Hay mucho por hacer y por ver, pero si visitas Viena en Navidad hay algunas que no te puedes perder. Más aún si a pesar del frío helador, la ciudad te recibe con un cielo azul como éste.

Viena desde el avión

Viena desde el avión

DÍA 1: Mercados y luces de Navidad

Un buen plan puede empezar con un paseo por el centro de Viena bajo la luz de las iluminaciones de Navidad. Empezamos por el Mercado de Navidad del Ayuntamiento, como siempre lleno hasta los topes y con una gran selección de comida, ponches, artesanía y todas las decoraciones navideñas que se puedan imaginar. Seguir andando por Dr. Karl-Renner-Ring hasta el Burgring y adentrarse en el Mercado de Navidad que hay frente al Kunsthistorisches Museum, especializado en artesanía. Y luego cruzar el Hofburg hasta el centro de Viena.

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

Mercado de Navidad del Ayuntamiento de Viena

El Hofburg iluminado

El Hofburg iluminado

Si toda Viena se engalana para recibir la Navidad, en el centro el esplendor es máximo. El Graben es la calle comercial por excelencia. Peatonal y decorada como si fuera un gran salón de baile, es un placer andar bajo sus arañas de luces, mirar los escaparates y llegar sin darte cuenta ante la imponente catedral Stephansdom. Desde allí, bajo más luces y en un ambiente único, se puede dar la vuelta y pasar por dos de mis mercados de Navidad preferidos: Freyung y Am Hof.

Luces de Navidad en Graben, Viena

Luces de Navidad en Graben, Viena

DÍA 2: Museos, mercados y cafés

Para aprovechar las pocas horas de luz de los días de invierno, nada mejor que levantarse temprano, disfrutar de un buen desayuno austríaco (abundante y riquísimo, y perfecto para tomar fuerzas) y ponerse en marcha. Aprovechando que este año Austria ha celebrado el 150 aniversario de Gustav Klimt, nada mejor que una visita al Belvedere para disfrutar de la exposición temática sobre el genio del modernismo austríaco que le han dedicado. Ver El Beso en primera persona es una experiencia que no olvidaré nunca… El dorado es más dorado, la fuerza de la expresión de la mujer, las flores a sus pies… No tiene precio! Y si de regalo puedes pasear por unos jardines nevados, aún mejor.

"El beso" de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

“El beso” de Gustav Klimt (fuente: Wikimedia Commons)

Jardines del Belvedere nevados

Jardines del Belvedere nevados

Después de comer, es el momento ideal para dejarse seducir por la variedad del Mercado de Navidad frente a la Karlskirche, en Karlsplatz. El lugar es ideal si vais con niños porque vacían el estanque central y sustituyen el agua y la escultura de Henry Moore por ponis y animales de granja que se pueden tocar y alimentar. Después de algunas compras, vale la pena acercarse a la plaza de Schwarzenbergplatz, donde está el Monumento a la liberación rusa, que los soviéticos levantaron tras el fin de la II Guerra Mundial.

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Mercado de Navidad en Karlsplatz

Monumento a la Liberación en Viena

Monumento a la Liberación en Viena

El atardecer es el momento perfecto para tomar el metro y acercarse al Palacio de Schönbrunn para disfrutar de uno de los mercados de Navidad más especiales de Viena. Increíblemente abarrotado, vale muchísimo la pena porque hay tal cantidad de piezas de artesanía únicas que le darán el toque especial a cualquier casa. Además, el lugar es ideal para reponer fuerzas o entrar en calor con una buena taza de vino especiado caliente. Ah! Y para disfrutar de un pedazo de tarta de campeonato!

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Mercado de Navidad en el palacio de Schonbrunn

Tarta de vainilla y chocolate

Tarta de vainilla y chocolate

DÍA 3: MuseumsQuartier y Spittelberg

Una mañana de domingo es perfecta para pasear tranquilamente por algunas de las zonas con más encanto y más alternativas de Viena.

Empezamos el día en el precioso parque Volksgarden, entre rosales protegidos del frío y templos de estilo griego que se funden con la nieve… Y seguimos hasta el  MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Verdadero templo del arte contemporáneo, hasta su tienda de regalos merece una visita. En su interior hay varios museos, pero como no hay tiempo para todos, son muy recomendables el Leopold Museum y el MUMOK, dos moles imponentes que saciaran todas vuestras ganas de arte.

Volksgarden en invierno, Viena

Volksgarden en invierno, Viena

Museums Quartier en invierno

Museums Quartier en invierno

Si todavía no os habéis cansado de Mercados de Navidad, el del barrio bohemio de Spittelberg es excepcional. Situado en una zona peatonal llena de edificios antiguos y monísimos, sus paraditas tienen un toque arty muy diferente. Lleno de gente joven y alternativa, sirven el mejor punsch de Viena, así que no os los perdáis.

Ponche de frutas del bosque

Ponche de frutas del bosque

Mad About Catalunya: el Mercat Medieval de Vic

El Mercado Medieval de Vic

Cada año a principios de diciembre la ciudad de Vic viaja al pasado y se convierte en un gran mercado medieval. Todas las calles y plazas del centro histórico se engalanan para recordar el pasado medieval de la ciudad. El casco antiguo de Vic, ya de por si muy bien conservado, se puebla de artesanos, tabernas y feriantes que venden todo tipo de productos hechos a mano y de gran calidad (desde la gastronomía hasta la joyería). El evento congrega en cada edición a millares de personas que se acercan a la capital de la comarca de Osona para disfrutar de los espectáculos, exhibiciones y la gastronomía del Mercat Medieval.

Plaça Major de Vic

Plaça Major de Vic

Partiendo de la emblemática Plaza Mayor de Vic (que cada sábado desde hace siglos acoge uno de los mercados más populares de Catalunya), el itinerario del Mercado Medieval serpentea por las calles estrechas del centro, por plazas llenas de historia y por la rambla. El ambiente es único y permite descubrir lo bonita que es la ciudad.

Plano del Mercat Medieval de Vic

Plano del Mercat Medieval de Vic

Empecé a ir hace años porque unos amigos estudiaban en la ciudad y el Mercado era la excusa perfecta para vernos, pasear, comprar y disfrutar de la gastronomía local. Me gustó tanto que vuelvo en cada edición, aunque sólo sea un día o unas horas. Es una de esas citas ineludibles que están marcadas a fuego en mi agenda.

Algunas de las actividades que congregan más público son las demostraciones de oficios tradicionales como la herrería, el soplado de vidrio, el trabajo del cuero y muchos más. Es fascinante ver (en unos tiempos en los que todo parece producido en masa) cómo trabajando con las manos se pueden hacer maravillas.

Demostración de herrería en el Mercat Medieval de Vic

Demostración de herrería en el Mercat Medieval de Vic

Eso sí, hay que madrugar para llegar pronto, porque cuando avanza el día se va llenando de gente y es bastante más difícil disfrutar del evento.

Mercat Medieval de Vic

Mercat Medieval de Vic

También hay actores y músicos callejeros, espectáculos de malabares, demostraciones de tiro al arco, obras de teatro para todos los públicos… Todo pensado para que el ambiente sea auténtico y nadie se aburra.

Títeres en el Mercat Medieval de Vic

Títeres en el Mercat Medieval de Vic

Juglares en el Mercat Medieval de Vic

Juglares en el Mercat Medieval de Vic

Mercado Medieval de Vic

Mercado Medieval de Vic Mercat Medieval de Vic pont romà osona

Incluso hay unos burros la mar de monos que hacen las delicias de los más pequeños de la casa.

Intentando hacerme amiga de un burro en el Mercat Medieval de Vic

Intentando hacerme amiga de un burro en el Mercat Medieval de Vic

Pero a mi, además de las paradas de artesanía, lo que verdaderamente me gusta es la gran variedad gastronómica disponible en el Mercat. Desde los típicos fuets y quesos que huelen que alimentan a la repostería que me da hambre con sólo mirarla… Y si no, echadle un ojo a estas magdalenas y galletas.

Gastronomía típica en el Mercat Medieval de Vic

Gastronomía típica en el Mercat Medieval de Vic

Quesos en el Mercat Medieval de Vic

Quesos en el Mercat Medieval de Vic

Especias y colores en el Mercat Medieval de Vic

Especias y colores en el Mercat Medieval de Vic

Y aprovechando que la Navidad está a la vuelta de la esquina, en varios puntos del mercado y de la ciudad se colocan los típicos tiós que los niños harán cagar (somos escatológicos, lo sé… porque entre esto y los caganers…), mientras que en el centro se instala un árbol de los deseos que cada año acaba con las ramas rebosantes de papelitos con los sueños y las esperanzas de todos los visitantes.

Tió en el Mercat Medieval de Vic

Tió en el Mercat Medieval de Vic

Es, en definitiva, el plan perfecto para pasar un día diferente disfrutando de una ciudad preciosa, un entorno aún mejor y algo del típico frío del centro de Catalunya. ¿Os animáis?

¿Cuándo se celebra el Mercat Medieval de Vic?

Este año la 17a edición del Mercat Medieval de Vic tendrá lugar del 6 al 9 de diciembre, en horario de las 10 a las 20h.

¿Cómo llegar a Vic?

El Mercat Medieval de Vic suele coincidir con otra feria importante, la Feria del Abeto de Espinelvesasí que suele haber retenciones en las carreteras de acceso. Si podéis decidir, el tren es la mejor opción.

  • En coche: desde Barcelona, la carretera C-17 (que va hasta Puigcerdà) pasa por Vic; y desde Girona y Lleida se puede tomar el Eix Transversal.
  • En tren: la línea R3 de Cercanías os dejará en Vic en una hora (si salís de Barcelona).

Mad About Italia: un fin de semana en Roma (día 2)

En el segundo día en Roma dedicamos la mañana a explorar el patrimonio arqueológico del Imperio Romano, la tarde a callejear por sus plazas barrocas y la noche a perdernos una vez más por el Trastévere, que nos robó el corazón.

Empezamos nuestra segunda jornada romana con un desayuno estupendo en el hotel y salimos a primera hora de la mañana hacia la zona del Coliseo, el Palatino, el Foro Romano… para saciar mi sed de historia antigua (¿os he dicho alguna vez que el Imperio Romano es mi periodo histórico favorito?).

El Coliseo

Ver el Coliseo de Roma en persona era un sueño que hacía años que quería ver cumplido. Y quería vivirlo y sentirlo con la máxima tranquilidad posible… Por eso decidimos estar allí antes de que abrieran puertas.

Coliseo de Roma, Italia

Coliseo de Roma, Italia

Entramos cuando no había casi nadie y aunque muchos me habían dicho que me decepcionaría… no fue así. Me encantó. Es increíble que una estructura tan grande, compleja y preciosa haya sobrevivido más de 2.000 años. Me gustó especialmente la exposición que había por los pasillos entre las vomitoria sobre la Domus Aurea de Nerón y la construcción y funcionamiento del Coliseo de RomaPasear por sus pasillos, pensar cuántos millones de personas habían pasado por allí, la cantidad de espectáculos que habrían visto…

Interior del Coliseo de Roma

Interior del Coliseo de Roma

Eso sí, me quedé con las ganas de ver las plantas inferiores, las entrañas del Coliseo. Me contaron que sólo se pueden visitar contratando una visita guiada… así que ya lo sé para la próxima vez ;)

El Palatino

Con la entrada conjunta del Coliseo y el Foro Romano se puede acceder al PalatinoPor su peso histórico y su significado simbólico para los romanos, era otra visita imprescindible.

"Hipódromo" de Domiciano en el Palatino de Roma

“Hipódromo” de Domiciano en el Palatino de Roma

Estuvimos unas dos horas recorriendo el lugar y maravillándonos con los prodigios que nos han legado los romanos. El Monte Palatino es la colina más céntrica de las siete sobre las que se construyó Roma y es una de las partes más antiguas de la ciudad. Según la leyenda, aquí está el Lupercal, la cueva donde la loba capitolina amamantó a los gemelos Rómulo y Remo. A 40 metros sobre el Foro Romano, tiene las mejores vistas desde las alturas.

Vista del Foro Romano desde el Palatino, Roma

Vista del Foro Romano desde el Palatino, Roma

Durante la República Romana se convirtió en la residencia de los patricios y gobernantes de la ciudad, que construyeron allí palacios y jardines de los que hoy en día sólo nos podemos hacer una vaga idea. Aún así, es sobrecogedor pasear entre tanta historia. El lugar está perfectamente acondicionado y las plantas y las flores hacen de la visita una experiencia única.

IMPRESCINDIBLES: La Domus Flavia, la Casa de Livia, la Casa de Augusto y sus frescos de colores, los Jardines Farnesianos, el Hipódromo de Domiciano o el Museo Palatino.

El Foro Romano

El Foro Romano merece una entrada aparte. Es tan inmenso y está tan lleno de restos históricos que me quedaré corta. Hay que visitarlo con calma y sin prisas… y así nos lo tomamos. Fuimos paso a paso, pisando la misma calzada que pisó en su día Julio César, entramos en la casa de las Vestales, admiramos las columnas supervivientes de tantos templos… Nos empapamos del lugar y casi conseguimos ignorar la presencia de las hordas de turistas. 

Foro Romano, Roma

Foro Romano, Roma

Detalle de un capitel de mármol tallado en el Foro Romano

Detalle de un capitel de mármol tallado en el Foro Romano

Circo Máximo

Cuando salimos del Foro Romano apretaba el hambre. En la zona del Coliseo no hay muchos restaurantes, la verdad… y los que hay tienen precios algo prohibitivos. Así que hicimos algo tan romano como comprarnos un panini y un refresco en un puesto callejero y nos lo comimos sentadas en lo que antiguamente era el Circo Máximo. Se conserva muy poco, únicamente siguen en pie la parte central o spina (alrededor de la cual corrian los carros de caballos), la pista (ahora cubierta de hierba) y poco más… Pero nos pareció el lugar perfecto para descansar y reflexionar sobre el legado de Roma.

Circo Máximo, Roma

Circo Máximo, Roma

Nos apetecía ir a ver la famosa Bocca della Verità, situada en un lateral de la cercana iglesia de Santa María in Cosmedin. Pero al llegar allí había tal cola de gente que únicamente quería posar metiendo la mano en la boca que nos fuimos. Justo enfrente hay dos de los templos mejor conservados de la ciudad, mucho más tranquilos y que nos parecieron bastante más interesantes que no hacer el borrego. El templete circular dedicado a Hércules Victor es el edificio de mármol más antiguo de Roma (año 15 dC) y a su lado está el templo de la Fortuna Viril.

Templo de Hércules Victorioso, Roma

Templo de Hércules Víctor, Roma

Andamos luego junto al río Tíber y tomamos el tranvía hasta el centro para descubrir las plazas más famosas de Roma.

Campo de’ Fiori

El Campo de’ Fiori es el escenario a diario de un mercado popular lleno de delicias muy frecuentado por los romanos. Creado en 1456 sobre un prado florido por órden del papa Calixto III, lo rodean muchos edificios señoriales y establecimientos comerciales. La estatua de Giordano Bruno, quemado vivo en este lugar, domina el lugar y nos recuerda que lo que hoy es uno de los lugares de reunión y diversión de los romanos antes fue el lugar de las ejecuciones públicas.

Mercado en el Campo de' Fiori, Roma

Mercado en el Campo de’ Fiori, Roma

Por algunas de las calles más bonitas y típicas de la Roma más auténtica dimos con otro lugar imprescindible.

Piazza Navona

La Piazza Navona es uno de esos lugares sin los que la Roma Barroca no se entendería. La plaza sigue el trazado del Stadium de Domiciano y está rodeada por muchos edificios notables. La preciosa iglesia de Santa Inés en Agona, el Palacio de la familia Pamphili y otros no hacen sombra a las fuentes de Bernini, que ocupan su centro.

Fuente de los Cuatro Ríos en la Piazza Navona de Roma

Fuente de los Cuatro Ríos en la Piazza Navona de Roma

La magia del agua y la piedra se unen para configurar uno de los rincones más bonitos de Roma.

El Panteón

Otro sueño hecho realidad, el Panteón de Agripa, tan perfecto, tan bien conservado fue uno de los hitos del día, a pesar de que estaba llenísimo. El edificio ha sobrevivido más de 19 siglos gracias a que se transformó en iglesia y de que nunca ha dejado de tener un uso público.

Panteón de Agripa, Roma

Panteón de Agripa, Roma

Su cúpula es una de las mayores obras de ingenieria de la antigüedad y hay que verla en todo su esplendor para hacerse una idea del dominio de la técnica que tenían los Romanos. No podía ni pestañear de la emoción… mientras el resto de la gente iba de un lado a otro haciendo ruido y tomando fotos, sin pararse a disfrutar de los detalles.

Interior del Panteón de Roma

Interior del Panteón de Roma

De camino a la Fontana di Trevi, pasamos por la Columna de Marco Aurelio, que recuerda las victorias del emperador romano contra los Germanos y los Sármatas en el Danubio.

Columna de Marco Aurelio, Roma

Columna de Marco Aurelio, Roma

Fontana di Trevi

Muy cerca, en una plaza increíblemente pequeña y abarrotada de gente, está la famosa Fontana di Trevi. Mundialmente famosa por la escena del baño de Anita Eckberg en La Dolce Vitacada año miles de turistas van allí a lanzar una moneda para volver algún día. Nosotras cumplimos con la tradición después de admirar un buen rato la fuente barroca más importante de Roma, que tenía un lateral cubierto por andamios por obras…

Fontana di Trevi

Fontana di Trevi

Seguimos nuestro deambular romano hasta llegar a otro de los lugares más fotografiados de Roma.

Plaza de España

La plaza de España de Roma fue algo decepcionante. Quizás había tanta gente que era imposible subir sus famosas escaleras, quizás porque antes nos habían clavado 12 euros por un helado y estábamos indignadas… o quizás porque nos habíamos saturado, no nos pareció gran cosa :(

Plaza de España en Roma

Masificación turística en la Plaza de España de Roma

Así que descansamos un poco y optamos por callejear por algunas de las principales zonas comerciales de la ciudad, hasta que llegamos al Mausoleo de Augusto. Me hacía especial ilusión visitar el lugar pero estaba completamente vallado, cerrado y era imposible acceder tanto al edificio como al parque que lo rodea. Parece ser que hay planes para restaurarlo, pero de momento no se ha hecho nada al respecto. Y después de esta decepción, otra.

Mausoleo de Augusto en Roma

Mausoleo de Augusto en Roma

Quería ver el Ara Pacis, el Altar de la Paz que el Senado Romano dedicó a Augusto después de sus victoriosas campañas en Hispania y en la Galia. Encerrado en un controvertido museo de cristal del arquitecto estadounidense Richard Meier estaba cerrado…

Así que nos fuimos con la música a otra parte hacia otra de las plazas más conocidas de Roma, la Plaza del Popolo. Con su obelisco central y las iglesias gemelas en uno de sus extremos, al atardecer lucía preciosa.

Piazza del Popolo, Roma

Piazza del Popolo, Roma

Por la noche volvimos al mágico Trastevere para cenar y, antes de ir a dormir, paseamos junto al río Tíber donde se estaban celebrando conciertos y había muchísima actividad.

Río Tíber por la noche, Roma

Río Tíber por la noche, Roma

De vuelta al hotel nos equivocamos de autobús y vivimos una pequeña odisea para volver a la ciudad… Pero al final todo salió bien y pudimos recuperar fuerzas para descubrir El Vaticano el domingo por la mañana.

 

Relatos de otros viajeros #Postamigo

Mad About Italia: un fin de semana en Roma (día 1)

Roma era mi asignatura pendiente desde hacía mucho tiempo. Como buena enamorada de la historia de la República y el Imperio Romano, me llamaba mucho la atención y todos los que me conocen que ya habían estado me repetían que me iba a encantar… y así fue. 

La bella Roma, milenaria, luminosa, abierta, bulliciosa y caótica está llena de sorpresas en cada rincón. Pasé allí un fin de semana en septiembre con una amiga, 48 horas que me permitieron conocer un poco más de cerca una de las ciudades con más encanto que he pisado y empaparme de su historia antigua.

Una tarde a la romana

Llegué a Roma con un par de horas de retraso, porque mi vuelo decidió salir más tarde de lo previsto… Pero después de tomar el tren hacia Termini, allí estaba a las 3 de la tarde. El primer paso era dejar la maleta en el hotel y recoger a Isabella, mi amiga vienesa que me esperaba allí desde hacía un par de horas…

El primer objetivo era el Coliseo y su zona. Pero en lugar de salir corriendo en metro, preferimos tomárnoslo con más calma y callejear hasta allí, para empaparnos de Roma lentamente

Así dimos de bruces con la majestuosa basílica de Santa María Maggiore.

Iglesia de Santa Maria Maggiore, Roma

Iglesia de Santa Maria Maggiore, Roma

Y pudimos comprobar con nuestros propios ojos el amor que los italianos les profesan a sus coches.

Coches romanos

Coches romanos

Deambular por sus calles y dejarte llevar es una de las mejores maneras de descubrir las ciudades… Por ejemplo, dimos por casualidad con algunos rincones de gran belleza y nos topamos sin quererlo con el Moisés de Miguel Ángelprácticamente oculto en un lateral de la iglesia de San Pietro in Vincoli, llamada así porque supuestamente alberga las cadenas (“vincoli” en italiano) con las que ataron a San Pedro durante su encarcelamiento en Jerusalén.

Pasaje romano

Pasaje romano

El Moisés de Miguel Ángel en San Pietro in Vincoli, Roma

El Moisés de Miguel Ángel en San Pietro in Vincoli, Roma

Desde allí el Coloseo está a tiro de piedra, pero aún así nos dejamos llevar por el buen día y paseamos por el precioso y tranquilo Parco di Traiano. Situado en lo que antiguamente fue una de las siete colinas de Roma, el Esquilino, alberga ruinas muy interesantes como las de las Termas de Trajano y la actualmente cerrada Domus Aurea

Parque de Trajano, Roma

Parque de Trajano, Roma

Lamentablemente, el Coliseo de Roma ya no admitía visitas y estaba a punto de cerrar… así que nos recreamos haciéndole fotos y decidimos volver a primera hora del sábado.

Coliseo, Roma

Coliseo, Roma

Nos maravillamos con el buen estado de conservación de los relieves del Arco de Tito y con la fotogenia del conjunto. Quizás por ser última hora de la tarde, las hordas de turistas no eran tales y pudimos disfrutar del lugar con bastante tranquilidad.

Arco de Tito, Roma

Arco de Tito, Roma

Y también descartamos entrar en el Foro Romano y el Palatino hasta la mañana siguiente. Era aún pronto para nosotras y con la energía y los nervios del que descubre una ciudad por primera vez, echamos a andar por la amplia Via dei Fori Imperiali junto a estatuas de emperadores muertos hace siglos y con vistas a los restos que nos han llegado de su civilización.

Mercados de Trajano, Foro de Trajano, Roma

Mercados de Trajano, Foro de Trajano, Roma

Como el Mercado de Trajano o los Foros Imperiales de Romaa los que la luz dorada del atardecer daba unas tonalidades rojizas encantadoras. Allí mismo está la famosa Columna de Trajanoque conmemora desde el año 114 la victoria del emperador sobre los Dacios, una tribu de la zona que hoy ocupa Rumanía.

Columna Trajana, Roma

Columna Trajana, Roma

Pero no sólo de historia se alimentan mis viajes… Atardeceres silueteados como este le roban el corazón a cualquiera.

Contraluz en Roma

Contraluz en Roma

Centro de Roma al atardecer

Centro de Roma al atardecer

Ya con algo de hambre, pasamos por esa mole imponente y de dudoso gusto que es el Monumento a Vittorio Emanuele II.

Monumento a Vittorio Emanuele II, Roma

Monumento a Vittorio Emanuele II, Roma

Subimos ya de noche a la Plaza del Campidoglio que proyectó Miguel Ángel por encargo del Papa Pablo III sobre la cima de la Colina CapitolinaEs verdaderamente espectacular y a esas horas las vistas que ofrecía del Foro Romano eran impagables.

Plaza del Campidoglio al anochecer (Roma)

Plaza del Campidoglio al anochecer (Roma)

Dejamos atrás del imponente Teatro de Marcelo y pusimos rumbo hacia el bullicioso barrio del Trastevere. Andar junto al río Tíber, cruzar el puente más antiguo de Roma (Puente Fabricio), deambular por la Isla Tiberina y luego atravesar el Puente Cestio en una noche de verano tiene su magia…

Anochecer sobre el río Tíber

Anochecer sobre el río Tíber

Cenamos en una pequeña trattoria monísima en el Trastevere… pero eso mejor lo dejo para otro post de recomendaciones gastronómicas romanas.

¿Dónde alojarse en Roma?

  • Encontrar un hotel bueno, bonito y barato en Roma parecía misión imposible hasta que Mercè de Mil Camins me hechó un cable y me recomendó uno. El Hotel Dina estaba perfectamente ubicado a 5 minutos de Termini (cuando tienes poco tiempo y quieres aprovecharlo al máximo, para mi es muy importante estar cerca del transporte hasta el aeropuerto, para poder apurar los minutos), limpio, con un desayuno espectacular y tranquilo… No es un hotel de diseño, pero para pasar algunos días por 60€ la habitación doble, me pareció que estaba muy bien.

RELATOS DE OTROS VIAJEROS #POSTAMIGO

  • Calíope de Viajes y Vivencias estuvo allí varios días y exploró Roma a fondo. No os perdáis su post.
  • Aran de Donde Me Dejes Llevarte recuerda su fin de semana en la bella Roma… y lo mucho que le gustó.
  • Anna de Diario de Viaje de Kiana también pasó un fin de semana perfecto en la ciudad eterna…
  • Julián de Jamakuko Viajero también disfrutó muchísimo de Roma… así que si queréis saber más, haced click

Mad About Catalunya: ruta senderista al Castell de Burriac desde Argentona

Como buena aficionada a la naturaleza, muchos fines de semana los dedico a hacer rutas senderistas sola, acompañada o en grupo. Me gusta combinar los paisajes, la flora y la fauna con lugares que tengan algún ingrediente cultural y la ruta que va desde Argentona hasta el Castell de Burriac es perfecta en ese sentido.

Era mi cuarta o quinta vez en el castillo, pero la primera desde Argentona. Me habían advertido de que la subida era más dura y complicada que desde Cabrera y ¡vaya si lo era! Subida constante (sin respiros, sin trozos de bajada, sin llanos) hasta llegar al castillo… Tardamos unas 2 horas, teniendo en cuenta que me paré varias veces a hacer fotos y para desayunar (y yo me tomo mi tiempo para desayunar)… y la recompensa al llegar arriba es espectacular.

Pero vayamos por pasos.

Un edificio medieval en el centro de Argentona

Un edificio medieval en el centro de Argentona

Empezamos a andar a las 9 de la mañana desde el centro del precioso pueblo de Argentona. Conocido por su Feria del càntir (botijo, en catalán), empezamos a andar hacia la Serralada Litoral. El sendero está perfectamente señalizado con unas balizas y con flechas. Pasamos junto a algunas casas modernistas espectaculares… e incluso alguna que tenía una puerta del garaje redonda parecida a la de Bolsón Cerrado.

Verja de una casa modernista en Argentona

Verja de una casa modernista en Argentona

Dejamos atrás la urbanización y empieza la ascensión, dejando a la izquierda una de las fuentes que han hecho famosa la zona… Son 10 kilómetros de ida y vuelta y si se hace sin parar, se tardan 2 horas y media en hacer toda la ruta. Aunque cuando lleguéis a la cima, exploréis el castillo y admiréis las vistas seguro que tardaréis algo más…

En fin, no tiene pérdida. Sólo hay que subir, subir y subir…

Subiendo pendientes hacia el Castillo de Burriac desde Argentona

Subiendo pendientes hacia el Castillo de Burriac desde Argentona

… i disfrutar del paisaje y de la naturaleza, que en otoño el Parc de la Serralada Litoral se pone precioso… Y entre los pinos y el azul del mar asoman provocadores los madroños maduros y las bellotas a punto de desprenderse de los árboles…

Pinos en el camino al Castell de Burriac desde Argentona

Pinos en el camino al Castell de Burriac desde Argentona

Madroños y bellotas en la serralada de Marina, Catalunya

Madroños y bellotas en la serralada de Marina, Catalunya

En todo momento el castillo nos guía. Es un faro al final del camino y visible desde todas partes, por lo que es imposible perderse.

Vistas del Castell de Burriac desde Argentona, Catalunya

Vistas del Castell de Burriac desde Argentona, Catalunya

El Castillo de Sant Vicenç de Burriac

El verdadero nombre del castillo que se alza sobre el turó (la colina) de Burriac es Castell de Sant Vicenç, en honor a la capilla medieval consagrada a San Vicente, que es una de las primeras construcciones en la zona. Elevado a 387,5 metros sobre el nivel del mar, pertenece al término municipal de Cabrera de Mar, justo al lado de Argentona. Es visible desde buena parte de la comarca del Maresme y domina el paisaje con vistas hasta Barcelona.

Cada vez que voy aprendo algo nuevo y me fascina aún más el hecho de que hace más de 10 siglos alguien fuera capaz de subir hasta allí y edificar una fortaleza tan imponente. En este enlace podréis ver una reconstrucción de cómo debería ser en su tiempo de esplendor.

Vistas de la Torre del homenaje del Castell de Burriac, Cabrera de Mar

Vistas de la Torre del homenaje del Castell de Burriac, Cabrera de Mar

Aunque buena parte de su interior está en ruinas, la torre del homenaje, parte de las murallas y algunos muros han sobrevivido al paso del tiempo. El castillo se levantó sobre la roca de Burriac a finales del siglo X, aunque se han encontrado restos de una cisterna romana del siglo II-I aC en el mismo lugar. Su historia está vinculada a algunos de los grandes nombres de la historia catalana como el conde de Barcelona Berenguer Ramon I y su madre, la condesa Ermessenda. Entre los siglos XII y XIII se construyó la torre del homenaje, el almacén y la capilla. Y sobre el siglo XV se expandió el recinto. Es muy curiosa la existencia de 3 grandes depósitos de agua en el castillo para almacenar el agua de la lluvia o la que subían los habitantes del castillo, dada la inexistencia de fuentes en la cima de la colina. Finalmente, hacia el siglo XVIII dejó de utilizarse el castillo y en 1836 se abandonó la capilla.

Sus vistas privilegiadas lo convirtieron en un punto clave para el control de la zona y las comunicaciones durante siglos, en especial durante los ataques piratas de la Edad Media

Vistas del Maresme desde el Castell de Burriac, Cabrera de Mar

Vistas del Maresme desde el Castell de Burriac, Cabrera de Mar

Aunque visto lo duro del ascenso desde Argentona podría parecer que no habría nadie en la cima… resulta que desde Cabrera de Mar el acceso es mucho más sencillo, fácil y rápido… y por eso suele haber bastante gente. Así que si queréis disfrutarlo con calma, madrugad e id pronto. ¡Os compensará!

La vuelta se hace por el mismo camino que la ida y es mucho más fácil y rápida… A la vista del buen día que hacía, aproveché para explorar Argentona y conocer algunos de sus encantos… Como la bonita iglésia gótica de Sant Julià, que tiene algunas de las gárgolas más curiosas que he visto en la vida.

Iglesia Parroquial de Sant Julià en Argentona

Iglesia Parroquial de Sant Julià en Argentona

Gárgolas en la iglesia de Sant Julià de Argentona

Gárgolas en la iglesia de Sant Julià de Argentona

El patrimonio modernista en Argentona es muy importante. Tanto que el arquitecto Josep Puig i Cadafalch tenía aquí su casa de veraneo. Como que estaba cerrada por reformas, ya tengo excusa para volver :)

Casa de veraneo de Josep Puig i Cadafalch en Argentona

Casa de veraneo de Josep Puig i Cadafalch en Argentona

Y, para redondear la ruta y recuperar fuerzas, nada mejor que probar uno de los ricos dulces artesanos del Forn Can Moré, que lleva más de 150 años haciendo pan y otras delicias. Su coca de recapte es de campeonato.

Si os animáis, aquí tenéis un enlace con la ruta y algunos datos técnicos. Y si tenéis alguna duda… estoy aquí ;)

Mad About Castilla La Mancha: #ABexperience Blogtrip a Albacete (3)

El domingo 21 de octubre la #ABexperience llegaba a su fin, no sin antes dejarnos con nuevos paisajes albaceteños impresos en la retina. Fue un día corto (porque la mitad, más o menos, me la pasé en un tren de vuelta a Barcelona) pero muy intenso. El objetivo era descubrir la comarca de La Manchuela

Lluvia sobre el río Júcar, Albacete

Lluvia sobre el río Júcar, Albacete

Pero… la lluvia truncó un poco el planning. La idea inicial era hacer alguna actividad o deporte de aventura en el río Júcar. Pero viendo que no paraba, en lugar de eso fuimos al Hotel Rural Avenjúcar donde nos resguardamos del frío y tuvimos una conversación muy interesante con el equipo de esta empresa pionera en los deportes de aventura en Castilla la Mancha. Hablamos sobre la blogosfera, el turismo rural y sobre lo mucho que nos estaba sorprendiendo Albacete.

Entrando en calor en Avenjúcar, Alcalá del Júcar (Albacete)

Entrando en calor en Avenjúcar, Alcalá del Júcar (Albacete)

Esperábamos quizás que el tiempo mejorara para poder lanzarnos a las limpias aguas del río Júcar

Río Júcar a su paso por Alcalá del Júcar

Río Júcar a su paso por Alcalá del Júcar

Pero viendo que esto no pasaba y para no perder el ritmo de buen comer, disfrutamos de un riquísimo almuerzo albaceteño. Increíblemente consistente y perfecto para entrar en calor, fue el colofón gastronómico perfecto y, para muestra, esta foto.

Almuerzo en Avenjúcar, Alcalá del Júcar (Albacete)

Almuerzo consistente en Avenjúcar, Alcalá del Júcar (Albacete)

Con el tiempo justo, poco antes del mediodía uno de los fundadores de Avenjúcar nos acompañó hasta el precioso pueblo de Alcalá del Júcar.

Alcalá del Júcar, Albacete

Alcalá del Júcar, Albacete

Situado en la hoz del río Júcar, es uno de los pueblos más pintorescos de Albacete . De hecho, su espectacularidad hizo que en 1982 se le otorgara la consideración de Conjunto histórico-artístico. Cuatro años más tarde, en 1986, consiguieron el 3r Premio a la mejor iluminación artística (por detrás de la Torre Eiffel y de la Gran Mezquita de Estambul). Aunque no nos dió tiempo a verla porque nos marchamos al mediodía, viendo el paisaje, estoy segura de que vale muchísimo la pena quedarse hasta que anochezca…

Vista de la iglesia parroquial de Alcalá del Júcar, Albacete

Vista de la iglesia parroquial de Alcalá del Júcar, Albacete

El pueblo está lleno de encantos: su iglesia parroquial, el castillo que domina todo el paisaje, las cuevas que, cual queso de Gruyère horadan la roca, sus calles empinadas… Pero eso lo dejamos para otro día ;) Valga decir que el lugar es maravilloso y que se me hizo muy corta nuestra estancia allí. Daría lo que fuera por volver…

Vista del castillo de Alcalá del Júcar

Vista del castillo de Alcalá del Júcar

Después de visitar rápidamente el casco histórico de Alcalá del Júcar, volvimos al bus… y a Albacete. La #ABExperience llegaba a su fin con un “hasta pronto” en la estación de tren. El tren a Barcelona se retrasó pero la espera siempre es buena si la compartes con gente como SeleRebecaXipo y Javier.

Paisaje desde Albacete desde el tren

Paisaje de Albacete desde el tren

Y, para despedirnos de la sorprendente Albacete, uno de los paisajes más típicos visto desde la ventana del tren.

RELATOS DE OTROS VIAJEROS SOBRE ALCALÁ DEL JÚCAR #POSTAMIGO

– Fotoescapada nos enseña las mejores fotos de Alcalá del Júcar en un día soleado de verano

– En el Mundo Perdido, compañeros de blogtrip, nos relatan su experiencia en Alcalá del Júcar.
Por lo visto se lo pasaron también como yo! ;)