Mad About Scotland: Crail, el pueblo más bonito de la costa de Fife

En Crail todos los caminos llevan al mar y, en concreto, a uno de los puertos de pescadores más bonitos de toda Escocia. Como que ya había estado en Saint Andrews varias veces, el pasado mes de diciembre me apetecía explorar algunos de los famosos pueblos pesqueros de la costa de FifeNos levantamos pronto, nos pusimos en marcha y nos perdimos gracias al GPS, que nos hizo tardar casi 3 horas en hacer 20 quilómetros por caminos de campo… Finalmente, conseguimos llegar a Crail. Eso sí, a partir de ese momento apagamos el GPS y decidimos guiarnos por las señales de tráfico, mucho más fiables (al menos en Escocia).

Vistas del pueblo de Crail

Vistas de la costa de Crail

Crail es un pueblo de postal. Precioso, bonito y visitable en una mañana… Y si además hace tan buen tiempo como el que nos hizo, ofrece unas vistas de la costa del llamado East Neuk de Fife espectaculares. Construido alrededor de su famoso puerto y bahía, ha ido creciendo de forma lenta y parece que el tiempo se hubiera detenido aquí.  La mejor manera de descubrirlo es recorrer su frente marítimo, desde el que se divisa misteriosa la Isle of MayLa isla alberga un faro de principios del siglo XIX, algunas ruinas y es una reserva natural donde anidan muchas aves y crían focas. Para proteger a esta fauna, los ferrys que van allí desde Crail y Anstruther no funcionan del 1 de octubre al 1 de mayo.

Faro de Crail, Escocia

Torre de vigilancia en Crail, Escocia

Playa de Roomebay

Playa de Roomebay

Pasear junto al mar es una buena manera de conocer Crail, de acercarnos a su esencia como los marineros y los pescadores que cada día salen a por pescado. El agua de las olas se filtra entre las fisuras de las rocas de esta playa y crea lagunas naturales que reflejan el paisaje como si fueran un espejo. Hasta que, al final del paseo se divisan los restos del castillo, ahora reconvertido en jardines, del que apenas han sobrevivido las murallas y una torre.

Playa de Crail

Playa de Crail

Castillo de Crail desde el paseo marítimo

Castillo de Crail desde el paseo marítimo

Llegamos así hasta la calle que desemboca en el pintoresco puerto de Crail. Con semejante visión y tantas casas bien conservadas de los siglos XVII y XIX, es perfectamente entendible que el pueblo se haya convertido en una especie de refugio de artistas. Tanto es así que hace años el National Trust decidió restaurar y recuperar las que estaban en peor estado para devolver la gloria pasada a un pueblo fundado en el siglo XII y cuyos orígenes se remontan a los pictos.

Casas de pescadores en Crail

Casas de pescadores en Crail

Puerto de Crail

Puerto de Crail

En un sábado por la mañana, con el frío helado y el cielo azul, el lugar respiraba la típica calma de los lugares que se toman la vida con calma. Los barcos de pescadores reflejándose en el agua, las jaulas para pescar el popular marisco de la zona, el espigón, la playa desierta y llena de algas en invierno… Ideales para dejar pasar los minutos y disfrutar del momento.

Jaulas para pescar marisco en el puerto de Crail

Jaulas para pescar marisco en el puerto de Crail

Barcos en el puerto de Crail

Barcas de pescadores en el puerto de Crail

La vinculación de Crail con la pesca, su motor económico principal quizás hasta la llegada de los artistas y del turismo (aunque el lugar no está para nada masificado), es tan grande que muchas casas se han decorado con motivos marineros. Una incluso había colocado unas langostas en el frontón de la fachada

La cabaña de las langostas en Crail

La cabaña de las langostas en Crail

Mientras que uno de los cottages más cercanos al puerto se ha reconvertido en la cafetería y galería de arte más mona que he visto, y que no esperaba para nada encontrar en un lugar tan remoto. La Crail Harbour Gallery and Tearoom combina con maestría lo mejor de una tienda de decoración bonita con repostería, tés y chocolates calientes para chuparse los dedos. Ideal para entrar en calor y recuperar fuerzas. Para muestra, estas fotos…

Decoración en Crail Harbour Gallery

Decoración en Crail Harbour Gallery

Chocolate caliente en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Chocolate caliente en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Terraza frente al mar en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Terraza frente al mar en Crail Harbour Gallery and Tearoom

Nuestra idea original era acercarnos después de Crail a otros pueblos de la zona como Anstruther, Pittenweem o Saint Monans (donde se casó una de mis amigas, en una iglesia frente al mar mientras un gaitero tocaba… gran momento). Pero el incidente del GPS y las pocas horas de luz del invierno escocés nos hicieron desistir. Eso sí, antes de llegar a nuestro destino en Methil, disfrutamos de un atardecer magnífico en la playa de Leven.

Atardecer en la playa de Leven

Atardecer en la playa de Leven

En cualquier caso, es la excusa perfecta para volver… ya con más tiempo y mejores temperaturas. El reto es andar parte del Fife Coastal Path, una ruta a pie que recorre la costa de Fife desde Newport-on-Tay hasta North Queensferry.

¿CÓMO LLEGAR A CRAIL?

  • En coche (la mejor opción… pero no pongáis el GPS o os hará dar mil vueltas inútiles)
  • En bus desde Saint Andrews o desde Leven (empresa Stagecoach)

Mad About Scotland: leyendas reales en el castillo de Glamis

Después de visitar uno de los valles más bonitos, el mismo día, nos acercamos a uno de los castillos más encantados de Escocia: el Castillo de GlamisRodeado de leyendas y tocado por la historia, incluso Shakespeare ubicó en una de sus salas el asesinato del rey Duncan en la obra Macbeth. Otros van atraídos porque la fortaleza fue el hogar de la infancia de la Reina Madre. Aunque durante nuestra visita no vimos ni a la dama de gris ni al conde Beardie, condenado a jugar eternamente a las cartas con el Diablo, ni al a ninguno de los muchos otros fantasmas que supuestamente se aparecen allí (afortunadamente), la visita fue una gran experiencia. El lugar es espectacular, y el castillo aún más.

Entrada al castillo de Glamis

Entrada al castillo de Glamis

EL CASTILLO DE GLAMIS 

Al final de una avenida flanqueada de árboles se alza, imponente, el castillo de Glamis. Más parecido a un chateau francés que a una fortaleza medieval, ha sido el hogar de los Condes de Strathmore desde 1372, año en que el rey Robert II de Escocia le concedió el castillo a Sir John Lyon, señor de Glamis, que estaba casado con su hija. Desde entonces la fortificación y sus tierras han estado vinculadas a la familia de los Bowes-Lyon, a la que pertenecía la madre de la actual reina de Inglaterra.

La imponente torre central, núcleo del castillo y fuente de leyendas y misterios, se reconstruyó a principios del siglo XV. Un par de siglos más tarde, en el XVII y el XVIII se hicieron algunas restauraciones y ampliaciones que le dieron su aspecto actual. Recorrer todo el camino hasta el parking cruzando parte de los terrenos es una experiencia… Me sentí como si fuera la dueña del castillo y volviera a casa después de una larga ausencia.

Castillo de Glamis

Castillo de Glamis

Puerta de la torre del castillo de Glamis

Puerta de la torre del castillo de Glamis

La entrada se hace desde la parte trasera y todas las visitas al castillo son guiadas, a la hora en punto. Está prohibido hacer fotografías, una práctica que me cuesta entender… porque el interior es de los mejores que he visto. Quizás porque el castillo sigue estando habitado y lo alquilan para eventos, el mobiliario, los tapices, los techos artesonados… todo está en perfecto estado y nos cuenta la historia de los condes de Strathmore a lo largo de 6 siglos.

Comedor victoriano en el castillo de Glamis (créditos: Glamis Castle)

Comedor victoriano en el castillo de Glamis (créditos: Glamis Castle)

Sala de estar del siglo XVII en el castillo de Glamis (créditos: Glamis Castle)

Sala de estar del siglo XVII en el castillo de Glamis (créditos: Glamis Castle)

Además de salas suntuosas, habitaciones lujosas y una capilla encantada por el fantasma de Lady Janet Douglas, la dama gris, quemada en la hoguera en 1540, tiene unos terrenos dignos de ser explorados con tiempo. Por las tierras de los Strathmore pastan vacas escocesas de varios tipos, inmunes a los turistas.

Ganado en el castillo de Glamis

Ganado en el castillo de Glamis

Hay torres de vigilancia que parece que se sorprendan de verte y relojes de sol con forma de leones (el león es el emblema de la familia Lyon) en una fuente…

Torre de vigilancia simpática en el castillo de Glamis

Torre de vigilancia simpática en el castillo de Glamis

Reloj de sol en los jardines del castillo de Glamis

Reloj de sol en los jardines del castillo de Glamis

… y senderos que se adentran en bosques frondosos con árboles centenarios donde se esconde un cementerio de mascotas para los corgis de la Reina Madre y las mascotas de la familia (incluido un conejillo de indias). Y que luego se convierten en Jardines Italianos que incluso escarchados son preciosos.

Jardines italianos del castillo de Glamis

Jardines italianos del castillo de Glamis

Y unas caballerizas transformadas en sala de exposiciones donde se pueden ver los modelitos de la Reina de Inglaterra y la historia de sus 60 años en el trono.

Exposición del Silver Jubilee de la Reina en el castillo de Glamis

Exposición del Silver Jubilee de la Reina en el castillo de Glamis

Además de una cocina victoriana reconvertida en restaurante en la que se come bien y a un buen precio… y donde tienen una selección de dulces para repetir.

Scones con mermelada y nata en la Victorian Kitchen del castillo de Glamis

Scones con mermelada y nata en la Victorian Kitchen del castillo de Glamis

MITOS Y LEYENDAS DEL CASTILLO DE GLAMIS

Además de la capilla de la Dama Gris, se cuenta que el fantasma de una mujer torturada y sin lengua y el de un joven esclavo negro se dejan ver, respectivamente, en los jardines y en la habitación de la Reina. Eso sí, el fantasma más famoso es el del Conde Beardie, un hombre cruel que se cuenta que está condenado a jugar hasta el fin de los días a las cartas con el Diablo, en una habitación secreta que, según dicen, está en oculta tras alguna pared de la cripta.

La cripta, un lugar lleno de misterios

La cripta, un lugar lleno de misterios (crédito: Glamis Castle)

La mención de Shakespeare al castillo como lugar del asesinato del rey Duncan es errónea, porque este suceso pasó en el siglo XI y el castillo no se construyó hasta el XIV… Aún así, en la visita te enseñan el supuesto lugar del crimen.

Alrededor de la famosa habitación secreta se ha escrito mucho y circulan varias teorías: desde el horrible secreto monstruoso escondido allí hasta los cadáveres de los enemigos del Conde, enterrados en vida… Lo que sí es cierto es que desde fuera se ven más ventanas que las que hay en el interior… Un misterio por resolver😉 Porque todo buen castillo escocés que se precie, necesita fantasmas para ser más auténtico. Eso sí, a mi que no me esperen durmiendo sola en uno.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Horarios

Abierto del 29 de marzo al 31 de diciembre

  • Marzo-Octubre: 10h – 18h (última admisión a las 16.30h)
  • Noviembre-Diciembre: 10.30h – 16.30 (última entrada a las 15h). Durante estos meses los jardines, terrenos, restaurante y la tienda tienen la entrada gratis.

Precio

  • Adulto: £10.00
  • Estudiantes/Jubilados: £9.25
  • Niños (5 – 16 años): £7.50
  • Familias (2 adultos + 3 niños): £28.00

Hay entradas combinadas con otras atracciones de la zona como el Castillo de Blair, el Palacio de Scone o el RSS Discovery en Dundee que os saldrán a cuenta si pasáis varios días en la zona y queréis explorarla mejor.

Más información en la página web oficial del Castillo de Glamis.

¿CÓMO LLEGAR AL CASTILLO DE GLAMIS?

  • En coche: sin dudarlo, la mejor manera de llegar. El castillo de Glamis está en la A94, a 6 millas de Forfar, a 12 de Dundee, 25 de Perth y 68 de Edimburgo. 
  • En transporte público: desde Dundee (bus 20 o 20c de Stagecoach hasta Forfar, y allí el bus local de JP Coaches hasta el castillo)

RELATOS DE OTROS VIAJEROS #POSTAMIGO

Mad About Travel: ¿Dónde he estado en 2012?

En pocas horas se acaba este año. El funesto 2012 en el que el mundo tenía que acabarse llega a su fin y aunque no soy muy dada a mirar atrás, me ha parecido apropiado hacer memoria y recordar los lugares en los que he estado, lo que he visto y lo que he vivido.

No ha sido un año de grandes viajes, pero sí de muchas escapadas, de rutas senderistas y de una vuelta a las raíces. Y me hace muy feliz acordarme de todos los buenos momentos vividos en la carretera, en aviones, en la montaña o en el extranjero. Así que allá vamos.

Enero

Huesca

Empecé el año con una escapada a la comarca de la Litera, en Huesca. Fue una oferta de última hora y todo un descubrimiento. Un fin de semana descubriendo el castillo de Monzón, catando quesos y vinos y explorando los preciosos pueblos de Fonz y Azanuy fue la manera perfecta de empezar el año viajero. La combinación perfecta de relax, historia, gastronomía y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?

Castillo de Monzón

Castillo de Monzón

Carcassonne

Una semana después de volver de Huesca, me fui con mis amigas de fin de semana de chicas a Carcassonne. Además de explorar la ciudad (pasando mucho frío) y su impresionante ciudadela medieval, catamos en un chateau unos de los vinos más ricos que he probado y descubrimos los encantos de la preciosa Lagrasse.

Ciudadela de Carcassonne

Ciudadela de Carcassonne

Abril: Núria y Queralbs

En plena Semana Santa fui con unos amigos a un apartamento en Queralbs, en los Pirineos catalanes. Además de hacer varias rutas a pie que tengo pendiente contaros, disfrutamos del Valle de Núria completamente nevado y con el lago helado… Quería volver al pueblo a pie, pero hacía tanto frío que tuve que desistir. Así que ya tengo excusa para volver:)

Valle de Núria nevado

Valle de Núria nevado

Mayo: Berlín

Gracias a un concurso gané un vuelo a donde quisiera… y acabé pasando un fin de semana fabuloso (aunque algo frío para ser mayo) en Berlín. Dos días para explorar el pasado de la capital alemana y para descubrir su cara más alternativa.  Eso sí, me di cuenta de que Berlín tiene tanto por ver y por ofrecer que sólo dos días no son suficientes. Tocará volver, y pronto.

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Control de pasaportes en el muro de Berlín

Junio: Ibiza

Por motivos profesionales, a principios del verano tuve que ir varias veces a Ibiza. Aunque normalmente no tenía tiempo para hacer turismo, me dio tiempo a callejear por las calles empedradas y medievales de Dalt Vila y a soñar en la zona de las Salinas… Suficiente como para darme cuenta de que la Ibiza fiestera no es lo mío, pero sus playas y pueblos sí.

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Callejuelas en Dalt Vila, Ibiza

Julio: Viena

Después de varios años visitando Viena en Navidad para disfrutar de sus mercados de Navidad, este año fui por primera vez en verano. Aunque esperaba buen tiempo y poder bañarme en el Danubio, coincidí con una ola de frío. En lugar de frustrarme, aproveché para descubrir la Viena que sale en la película “Antes del Amanecer”, una de mis preferidas, para pasear por Naschmarkt, tomar muchos cafés y disfrutar de la ciudad como si viviera allí. El reto de bañarme sigue en pie… y no soy de las que se dan por vencidas, así que volveré.

Noria del Prater, Viena

Noria del Prater, Viena

Agosto

Cadiz

Por temas presupuestarios y sentimentales, este verano volví a la tierra de mi madre y de mis vacaciones cuando era pequeña. Además de visitar a la familia, que vive en la bahía de Algeciras, mi hermana y yo aprovechamos para visitar los pueblos blancos, redescubrir la tacita de plata, tapear en Tarifa, decepcionarnos con Tánger y bañarnos en algunas de las mejores playas que tiene el país (y el mundo). Fue una gran experiencia y no descarto repetirla más a menudo, porque me dejé muchos pueblos y playas en el tintero.

Playa en Barbate

Playa en Barbate

Roma

El último fin de semana de agosto (y primero de septiembre) pude cumplir uno de mis sueños: visitar Roma. Me acompañó Isabella, mi amiga de Viena y aunque sólo estuvimos 48 horas tuvimos tiempo de ver lo esencial y quedarnos con ganas de volver. Después de pisar el Coliseo y empaparnos de historia y arte el primer día, el segundo lo dedicamos al Vaticano. Fue el viaje del timo del helado y de la comida deliciosa

Río Tíber, Roma

Río Tíber, Roma

Huesca: Loarre, el Reino de los Mallos y San Juan de la Peña

A la semana de volver a Roma, aproveché una oferta de hotel en Loarre para ver su castillo, que hacía años que me llamaba la atención. Y, ya de paso, exploré la zona. El “Reino de los Mallos” es precioso, el turquesa del río Gállego una maravilla y el románico de San Juan de la Peña uno de los más espectaculares que he visto. La zona de la Hoya de Huesca tiene muchísimo por ver y el turismo rural es ideal para eso.

Castillo de Loarre, Huesca

Castillo de Loarre, Huesca

Octubre: Blogtrip a Albacete

Aunque tengo amigos en Albacete, nunca antes había estado. La oportunidad llegó de la mano de mi primer blogtrip, la #ABexperience. Con una compañía inmejorable, pudimos descubrir lo mucho que tiene por ofrecer una de las provincias menos explotadas turísticamente de España. Albacete vale la pena, y no sólo por sus ricas tapas o por el Museo de la Cuchillería, sino por una naturaleza privilegiada y escenarios de película a los que quiero volver para disfrutarlos con más calma.

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

#ABExperience en Ayna, la Suiza Manchega

Noviembre: Escocia

Aprovechando que una de mis mejores amigas organizaba un Ceilidh por su cumpleaños, me tomé 4 días para volver a mi lugar preferido en el mundo. Días de reencuentros con mis ex compañeras de piso, de mercados de Navidad, de excursiones, de rutas por valles poco conocidos, de visitar nuevos castillos y de fotografiar puentes y templos góticos, de probar nuevas comidas… Pero, sobre todo, días muy felices en los que mis amigas me recordaron que da igual que no nos veamos cada día porque sabemos que nos tenemos. En 2013 volveré, como cada año😉

Castillo Campbell, Escocia

Castillo Campbell, Escocia

Diciembre: Viena

Dos veces en un año… pero no podía faltar a mi cita navideña con Viena. Esta vez nos centramos en curiosear los mercados de Navidad que hay en cada rincón con más calma, en saborear los cafés con más calma, recrearnos con las obras de Klimt… y en explorar por primera vez Viena bajo el manto de nieve que cubría todas las calles. Creo que no he pasado más frío en la vida, pero fue precioso!

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Palacio del Belvedere bajo la nieve

Además, 2012 ha sido un año de muchas rutas de senderismo (una al mes, como mínimo), de descubrir rincones que tenía al lado de casa y que apenas conocía… He visitado varias zonas de Osona (el Santuario de Cabrera, el poblado íbero de Roda de Ter, el santuario de Sant Feliu, el Mercado Medieval de Vic…), seguido los pasos de Gaudí en la colonia Güell, probado los mejores bocadillos de Barcelona en Sagàs, descubierto el patrimonio natural y cultural de la Serralada Litoral, probado las nuevas camas de los hoteles Ibis y mucho más. Y quizás ese sea el mayor descubrimiento: aprender a disfrutar de aquellos lugares que están cerca y que no deberíamos pasar por alto. Porque para viajar no hace falta cruzar el planeta, sino disfrutar de cada nueva experiencia.

Santuari de Cabrera, Osona

Santuari de Cabrera, Osona

¿Qué le pido al 2013?

Pues además de salud para todos, estabilidad laboral para poder seguir cumpliendo sueños viajeros… Puestos a desear:

  • Aprender a manejar un trineo tirado por huskys (el lugar me da igual)
  • Una escapada a Bélgica o Amsterdam con mis amigas
  • Volver a Praga a ver a uno de mis mejores amigos.
  • Brasil o Argentina en verano
  • Volver a Londres
  • Visitar de una vez por todas a mis amigas que viven en varios lugares de Alemania (Freiburg, Frankfurt, Munich)
  • Ir a ver a mis amigos del País Vasco, Cantabria y Asturias (sería ideal una ruta en coche)
  • Australia y Nueva Zelanda, please… Si no este año, ¡de 2014 no pasa!
  • Volar a Copenhague con Isabella, mi amiga de Viena
  • Relajarme varios días en Formentera
  • Descubrir el sureste asiático y, en concreto, Camboya y Vietnam.
  • y mucho más… aunque todo se andará, porque me da que tendré que improvisar mucho😉

Y vosotros, ¿qué le pedís al año que viene?

Mad About Scotland: Navidad en Edimburgo

He estado en la ciudad varias ocasiones (he perdido la cuenta, sorry!), viví en Escocia, vuelvo a menudo y la conozco casi mejor que Barcelona… y aún así, nunca había visitado Edimburgo en Navidad. Un pequeño fallo que he solventado este año con una visita exprés. Un día en la capital de Escocia fue suficiente para descubrir lo bonita que luce en invierno, a pesar del frío y del viento.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Justo al lado del espectacular monumento al escritor Walter Scott, en Princes Street Gardens, se colocan a finales de noviembre algunas de las atracciones más especiales de la Navidad en Edimburgo. Las exploramos por la mañana, nada más llegar a la ciudad, y antes de irnos, cuando la tarde ya había caído y las luces de colores les daban un aire muy especial al entorno.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

La Feria de Navidad de Edimburgo la componen muchas atracciones que conservan el aire tradicional de las ferias ambulantes británicas. Está la Noria de Edimburgo con sus luces de colores y sus góndolas, el típico Tiovivo, las sillas voladoras o el clásico tobogán Helter Skelter. Para subir, se puede comprar la entrada al momento en la taquilla de cada atracción.

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

En el nivel inferior está la pista de patinaje de Edimburgo, desde donde miles de personas se deslizan sobre el hielo disfrutando de unas vistas privilegiadas.

Pista de patinaje de Edimburgo

Pista de patinaje de Edimburgo

A su lado hay otras atracciones que harían las delicias del más exigente: una bola de nieve gigante, los hinchables, una cúpula para acrobacias, una pequeña montaña rusa y mucho más.

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Mercados de Navidad de Edimburgo

Otra de las grandes estrellas de la Navidad en mi ciudad preferida son los mercados de Navidad. Hay varios, pero los más importantes se concentran en la zona de Princes Street Gardens y The Mound. 

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

  • Highland Village Christmas Market es un mercado de Navidad de temática escocesa, lleno de paradas que venden productos y gastronomía típica. Ideal para comer o llevarse algún souvenir. Había incluso un pequeño carromato con una adivina que leía las palmas de las manos… Está en Princes Street Gardens, mezclado con las atracciones de feria.
Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Si pasáis por allí, no dejéis de probar el delicioso Glühwein (vino especiado y caliente, delicioso) o su selección de salsichas dulces alemanes. 

La oferta de actividades es espectacular y hay actividades para todos los gustos. Yo me quedé con ganas de más y ya estoy planeando volver el año que viene para poder disfrutar de los conciertos, el desfile de antorchas, los fuegos artificiales y las fiestas de Hogmanay, que se celebran en Edimburgo en Fin de Año.

Más información sobre la Navidad en Edimburgo

  • Las celebraciones duran del 29 de noviembre al 6 de enero. 
  • En la página web de la Navidad en Edimburgo hay toda la información, muy detallada.
  • En Edinburgh’s Hogmanay se pueden comprar entradas y hay información sobre precios, localizaciones y horarios para las celebraciones de esta gran fiesta pagana para dar la bienvenida al nuevo año.

Relatos de otros viajeros #postamigo

Mad About Travel: mi rincón preferido

Fairy Glen, Escocia

Valle de las hadas (Fairy Glen), en Escocia

Cuando hace algún tiempo el equipo del blog de HostelBookers me propuso compartir uno de mis luares secretos con el resto del mundo me costó decirles que sí. Lo sopesé y después de darme cuenta de que era algo egoísta por mi parte quedármelos todos para mí, les propuse el Fairy Glen (el Valle de las Hadas) de la Isla de Skye (Escocia). 

«El rincón secreto que recomiendo visitar es el Fairy Glen (el valle de las hadas) en la Isla de Skye (Escocia), muy cerca de la población de Uig. Me gusta porque parece sacado de otro mundo. Es un paisaje de cuento de hadas (y nunca mejor dicho) en el mundo real. Está al final de una carretera de campo poco transitada y de doble dirección (aunque solo quepa un coche). Algo alejado y poco conocido por la mayoría de turistas, vale la pena desviarse de la ruta y descubrir un paraje surrealista lleno de formaciones naturales cónicas y de leyendas… Hay un pequeño lago, árboles caídos, muros de piedra medio derruidos y la formación rocosa de Castle Ewen, desde cuya cima hay unas vistas espectaculares. El Fairy Glen es el lugar ideal para un picnic, una siesta y para relajarse y huir del estrés… Ojalá estuviera más cerca de casa».

Explorando el Fairy Glen de la Isla de Skye, Escocia

Explorando el Fairy Glen de la Isla de Skye, Escocia

Hostelbookers ha creado con las aportaciones de 15 blogueros una pequeña guía de viaje por lugares poco conocidos pero que valen muchísimo la pena como el Lago de Yojoa en Honduras, el Osario de Sedlec en la República Checa, el precioso castillo de Soutomayor o la Bárcena Mayor en España… y muchos más. Si queréis verlos todos, haced clic aquí. Preparaos para viajar con la imaginación y disfrutar de esos mini-relatos que transportan a lugares de los que quizás no sepáis nada todavía… pero de los que os vais a enamorar.

Rincones Secretos del Mundo en Hostelbookers

Mad About Travel: ¡Acogemos al Traveler “Dimoni”!

¡Bienvenido “Dimoni”!

Aunque llegó a casa hace algunos días, el pasado fin de semana hizo su primer viaje oficial conmigo. Así que hoy es el día perfecto para presentaros a mi nuevo y fiel compañero de viaje y aventuras a partir de ahora. Se llama “Dimoni” (obvio por su color rojo y su pinta de malote) y ha llegado con ganas de comerse el mundo.

Su primer destino ha sido Escocia, a dónde me ha acompañado a ver a mis amigas y ex-compañeras de piso. Hacía mucho frío, pero él no se amedrentó en ningún momento y siempre estaba dispuesto a explorar más. ¡Menudo ritmo lleva! Creo que me ha salido tan viajero como todos sus hermanos, los travelers del blog Vero4Travel, así que no me voy a aburrir.

Los viajes de “Dimoni”: Escocia (28 de noviembre – 2 de diciembre de 2012)

La escapada empezó por los Princes Gardens de Edimburgo, que el muy pillín recorrió sin cansarse.

Dimoni frente al Castillo de Edimburgo

Dimoni frente al Castillo de Edimburgo

Eso sí, luego recuperó fuerzas en el Mercado de Navidad de Edimburgo, que ese día se inauguraba.

Dimoni disfrutando del Mercado de Navidad de Edimburgo

Dimoni disfrutando del Mercado de Navidad de Edimburgo

Y por si eso fuera poco, el muy glotón se encaprichó de una bolsita del mejor fudge de Edimburgo.

Dimoni quiso probar el mejor fudge de Edinburgh

Dimoni quiso probar el mejor fudge de Edinburgh

Dimoni es un goloso y aquí está atacando un trozo de fudge

Dimoni es un goloso y aquí está atacando el último trozo de fudge

Ya con la panza llena, se hizo amigo del famoso Greyfriars Bobby.

Dimoni haciendo buenas migas con el Greyfriars Bobby

Dimoni haciendo buenas migas con el Greyfriars Bobby

Después de pasar por el pub, casi se escapa y se cuela en el Palacio de Holyrood. Suerte que le pillé a tiempo, porque no se yo cómo hubieran reaccionado los policías que protegen el lugar…

Dimoni intentando colarse en el Palacio de Holyrood, Edimburgo

Dimoni intentando colarse en el Palacio de Holyrood, Edimburgo

También nos acompañó hasta el precioso Castillo de Glamis, hogar de infancia de la Reina Madre de Inglaterra. Le gustó tanto que cuando encontró una casita de su tamaño intentó quedarse.

Dimoni de camino al castillo de Glamis

Dimoni de camino al castillo de Glamis

Se estaba tan a gusto que se quería instalar en la casa de muñecas

Se estaba tan a gusto que se quería instalar en la casa de muñecas

El día siguiente, nos acercamos a ver de cerca el puente sobre el río Forth, el Forth Bridge, y el pobre alucinó. ¡No se creía que esta estructura supera los cien años y sigue funcionando tan bien como el primer día!

Dimoni viendo de cerca el puente sobre el Firth of Forth

Dimoni viendo de cerca el puente sobre el Firth of Forth

Las últimas horas en Escocia le llevamos a visitar la famosa Capilla de Rosslyn. Allí se entretuvo muchísimo rato observando todos los detalles y la intrincada decoración de su interior… y después de algún percance con uno de los leones, todo salió genial!

A punto de ser devorado por un león en la capilla de Roslin

A punto de ser devorado por un león en la capilla de Roslin

Pero… ¿qué es un Traveler?

Los Travelers son unos simpáticos viajeros de fieltro que diseña Marga de Vero4Travel. Son una gran familia de trotamundos y todos son únicos. Acoger uno es tan fácil como ponerse en contacto con el blog. Podéis adoptar alguno ya existente o pedir un o personalizado. Todos son muy monos y tienen muchas ganas de conocer el mundo:)

¿Por qué “Dimoni”?

Con motivo de Halloween/Todos los Santos Vero4Travel organizó un concurso en el que sorteaban un traveller de Halloween. Mi preferido desde el primer momento fue el demonio… Semanas más tarde, estaba en casa conmigo, preparado para empezar la aventura de viajar conmigo. Aunque es algo travieso, se porta muy bien y nunca se queja. Es un compañero ideal, y prometo llevármelo a todas partes😉

Estos días, además, Vero4Travel organizan un concurso para ganar unas vacaciones en Benidorm para todos los viajeros que tienen un traveler. Si os interesa formar parte de la iniciativa, en su blog hay toda la información.

Mad About Scotland: ¿Qué hacer en Dundee?

El penúltimo día en Escocia lo pasamos en Dundee… Bueno, realmente nos alojamos allí un par de días porque tengo una amiga que vive allí y como incluso los “dundonians” reconocen que la ciudad no tiene mucho encanto exploramos la zona de Perthshire i Aberdeenshire, que nunca me voy a cansar de decir que es preciosa, maravillosa y que es relativamente poco turística. Eso sí, ya que estábamos allí, visitamos algunas cositas que no están nada mal. Eso sí, Dundee sólo vale la pena como punto de partida para explorar la zona. Pero si, como nosotras, tenéis algo de tiempo, hay cosas que ver.

Puente sobre el río Tay en Dundee

Puente sobre el río Tay en Dundee

Algunos apuntes sobre Dundee

Conocida como la ciudad del Discovery (en honor al barco RRS Discovery con el que Robert Falcon Scott llegó a la Antártida en 1902 y que se construyó en sus astilleros) es la cuarta ciudad de Escocia en número de habitantes (aprox. 190.000) y tiene una de las ubicaciones más encantadores del país. Construida alrededor de la colina basáltica que hoy se conoce como Dundee Law, Dundee vivió su época de esplendor entre finales del siglo XIX y principios del XX cuando florecieron la industria del textil, de las conservas (en especial la mermelada) y la prensa. Su declive en la segunda mitad del siglo condujo a un incremento considerable del paro y la decadencia urbana que, aun hoy en día, se dejan sentir. En los años 60 y 70 se construyeron grandes bloques de edificios que desentonan con el resto de edificios y la ciudad fue languideciendo. Aún así, hace algunos años que el Ayuntamiento se ha puesto las pilas y las cosas están mejorando. Aún así, yo no le dedicaría más de 1 dia.

Qué ver en Dundee, entonces?

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VISTAS DE LA CIUDAD DESDE NEWPORT-ON-TAY

Cruzando el puente sobre el río Tay en dirección a Edimburgo se obtienen algunas de las mejores vistas de Dundee. Es un paseo agradable, sobre todo si hace buen tiempo, y las vistas de los campos, del río y del skyline de la ciudad valen realmente la pena. Aprovechando que toda la ciudad se había congregado en esta zona a finales de julio de 2011, nosotras nos fuimos de picnic a un campo en esta zona para disfrutar del “espectáculo” y de las vistas. Fue inolvidable, en especial por la rapidez con que esos cuatro gigantes de hormigón se vinieron abajo… Os dejo enlazado uno de los vídeos que circulan por Youtube del “evento”.

Demolición de los bloques de pisos de Hilltown en Dundee (31 de julio de 2011)

DUNDEE LAW

Subir la cuesta hasta la colina Dundee Law de 174 metros es una de las mejores maneras de ver Dundee desde el aire y disfrutar de unas vistas fantásticas del río Tay, de los dos puentes que lo cruzan (el Tay Rail Bridge, para los trenes, y el puente para coches y peatones). Se llega después de un paseo corto desde el centro de la ciudad por Constitution Road y es lo que queda de un antiguo volcán extinguido. El sitio ha estado habitado desde la prehistoria y se han encontrado restos romanos. Hoy en día en la cima hay un monumento a los soldados locales caídos en la Primera y la Segunda Guerra Mundial y ofrece una tranquilidad maravillosa.

Dundee Law

Monumento a los caídos en la primera y la segunda Guerra Mundial en la cima de Dundee Law

RRS DISCOVERY

Los tres mástiles del famoso navío que llevó en su expedición polar al capitán Robert Falcon Scott y a Ernest Shackleton dominan la orilla del río al sur del centro de Dundee. El barco se construyó en la ciudad en 1901 con un casco de madera de más de medio metro de grosor para sobrevivir a las capas de hielo antártico. El RRS Discovery partió de Dundee en primavera de ese año y alcanzó la Antártida en enero de 1902. Tras dedicar unos meses a cartografiar las costas antárticas, el navío quedó atrapado en el hielo en el Estrecho de McMurdo, en la Isla de Ross, durante dos años. En ese tiempo, los dos aventureros establecieron que la Antártida era un continente y resituaron el Polo Sur magnético. Una vez liberado del hielo por causas naturales ayudadas mediante explosivos, el Discovery emprendió el viaje de regreso, que completó en el puerto de Spithead el 10 de septiembre de 1904.

RRS Discovery

RRS Discovery

Después de varias vicisitudes posteriores que os contarán si lo visitáis, en 1985 lo compró el Dundee Heritage Trust, que lo musealizó y convirtió en un punto de interés turístico. La entrada es un poco cara (8.25 pounds) pero es una buena alternativa si estáis en la ciudad.

Además, justo fuera del museo hay unos pingüinos monísimos:)

Pingüinos en el exterior del RRS Discovery

Pingüinos en el exterior del RRS Discovery

Y, si os habéis quedado con ganas de más, ahí van otras opciones:

  • HM Frigate Unicorn:  el barco de vela británico construido más antiguo que se conserva.
  • Verdant Works: es uno de los museos industriales más interesantes de Europa. Explora la historia de la industria del yute (el tejido estrella durante décadas en Dundee)
  • Las Galerías McManus: están situadas en un edificio gótico victoriano diseñado por Gilbert Scott en 1867 y alberga el museo y la colección de arte de Dundee
  • Dundee Contemporary Arts: situado en el West End de Dundee, es un centro ultramoderno donde se exhiben las obras de arte, diseño y cine más moderno. Se puede ver a los artistas en acción y participar en talleres.
  • Centro: destaca la escultura del héroe del cómic infantil The Dandy Desperate DanCity Square, la fachada de Caird HallSt. Mary’s Parish Church. 

Y más o menos ya está… La última mañana del viaje la dedicamos al shopping en dos de mis tiendas favoritas de Edimburgo, pero eso mejor lo dejamos para otro post, no?