Mad About Scotland: Navidad en Edimburgo

He estado en la ciudad varias ocasiones (he perdido la cuenta, sorry!), viví en Escocia, vuelvo a menudo y la conozco casi mejor que Barcelona… y aún así, nunca había visitado Edimburgo en Navidad. Un pequeño fallo que he solventado este año con una visita exprés. Un día en la capital de Escocia fue suficiente para descubrir lo bonita que luce en invierno, a pesar del frío y del viento.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Justo al lado del espectacular monumento al escritor Walter Scott, en Princes Street Gardens, se colocan a finales de noviembre algunas de las atracciones más especiales de la Navidad en Edimburgo. Las exploramos por la mañana, nada más llegar a la ciudad, y antes de irnos, cuando la tarde ya había caído y las luces de colores les daban un aire muy especial al entorno.

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

Feria de Navidad de Edimburgo

La Feria de Navidad de Edimburgo la componen muchas atracciones que conservan el aire tradicional de las ferias ambulantes británicas. Está la Noria de Edimburgo con sus luces de colores y sus góndolas, el típico Tiovivo, las sillas voladoras o el clásico tobogán Helter Skelter. Para subir, se puede comprar la entrada al momento en la taquilla de cada atracción.

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Helter Skelter en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

Tiovivo en la Feria de Navidad de Edimburgo

En el nivel inferior está la pista de patinaje de Edimburgo, desde donde miles de personas se deslizan sobre el hielo disfrutando de unas vistas privilegiadas.

Pista de patinaje de Edimburgo

Pista de patinaje de Edimburgo

A su lado hay otras atracciones que harían las delicias del más exigente: una bola de nieve gigante, los hinchables, una cúpula para acrobacias, una pequeña montaña rusa y mucho más.

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Feria de Navidad de Edimburgo en Princes Street Gardens

Mercados de Navidad de Edimburgo

Otra de las grandes estrellas de la Navidad en mi ciudad preferida son los mercados de Navidad. Hay varios, pero los más importantes se concentran en la zona de Princes Street Gardens y The Mound. 

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

Highland Village Christmas Market, en Edimburgo

  • Highland Village Christmas Market es un mercado de Navidad de temática escocesa, lleno de paradas que venden productos y gastronomía típica. Ideal para comer o llevarse algún souvenir. Había incluso un pequeño carromato con una adivina que leía las palmas de las manos… Está en Princes Street Gardens, mezclado con las atracciones de feria.
Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Mercado de Navidad escocés en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Artesanía de Navidad en Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Jabones en el Mercado de Navidad de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Bolas de nieve en el Mercado de Navidad alemán de Edimburgo

Si pasáis por allí, no dejéis de probar el delicioso Glühwein (vino especiado y caliente, delicioso) o su selección de salsichas dulces alemanes. 

La oferta de actividades es espectacular y hay actividades para todos los gustos. Yo me quedé con ganas de más y ya estoy planeando volver el año que viene para poder disfrutar de los conciertos, el desfile de antorchas, los fuegos artificiales y las fiestas de Hogmanay, que se celebran en Edimburgo en Fin de Año.

Más información sobre la Navidad en Edimburgo

  • Las celebraciones duran del 29 de noviembre al 6 de enero. 
  • En la página web de la Navidad en Edimburgo hay toda la información, muy detallada.
  • En Edinburgh’s Hogmanay se pueden comprar entradas y hay información sobre precios, localizaciones y horarios para las celebraciones de esta gran fiesta pagana para dar la bienvenida al nuevo año.

Relatos de otros viajeros #postamigo

Mad About Travel: ¡Acogemos al Traveler “Dimoni”!

¡Bienvenido “Dimoni”!

Aunque llegó a casa hace algunos días, el pasado fin de semana hizo su primer viaje oficial conmigo. Así que hoy es el día perfecto para presentaros a mi nuevo y fiel compañero de viaje y aventuras a partir de ahora. Se llama “Dimoni” (obvio por su color rojo y su pinta de malote) y ha llegado con ganas de comerse el mundo.

Su primer destino ha sido Escocia, a dónde me ha acompañado a ver a mis amigas y ex-compañeras de piso. Hacía mucho frío, pero él no se amedrentó en ningún momento y siempre estaba dispuesto a explorar más. ¡Menudo ritmo lleva! Creo que me ha salido tan viajero como todos sus hermanos, los travelers del blog Vero4Travel, así que no me voy a aburrir.

Los viajes de “Dimoni”: Escocia (28 de noviembre – 2 de diciembre de 2012)

La escapada empezó por los Princes Gardens de Edimburgo, que el muy pillín recorrió sin cansarse.

Dimoni frente al Castillo de Edimburgo

Dimoni frente al Castillo de Edimburgo

Eso sí, luego recuperó fuerzas en el Mercado de Navidad de Edimburgo, que ese día se inauguraba.

Dimoni disfrutando del Mercado de Navidad de Edimburgo

Dimoni disfrutando del Mercado de Navidad de Edimburgo

Y por si eso fuera poco, el muy glotón se encaprichó de una bolsita del mejor fudge de Edimburgo.

Dimoni quiso probar el mejor fudge de Edinburgh

Dimoni quiso probar el mejor fudge de Edinburgh

Dimoni es un goloso y aquí está atacando un trozo de fudge

Dimoni es un goloso y aquí está atacando el último trozo de fudge

Ya con la panza llena, se hizo amigo del famoso Greyfriars Bobby.

Dimoni haciendo buenas migas con el Greyfriars Bobby

Dimoni haciendo buenas migas con el Greyfriars Bobby

Después de pasar por el pub, casi se escapa y se cuela en el Palacio de Holyrood. Suerte que le pillé a tiempo, porque no se yo cómo hubieran reaccionado los policías que protegen el lugar…

Dimoni intentando colarse en el Palacio de Holyrood, Edimburgo

Dimoni intentando colarse en el Palacio de Holyrood, Edimburgo

También nos acompañó hasta el precioso Castillo de Glamis, hogar de infancia de la Reina Madre de Inglaterra. Le gustó tanto que cuando encontró una casita de su tamaño intentó quedarse.

Dimoni de camino al castillo de Glamis

Dimoni de camino al castillo de Glamis

Se estaba tan a gusto que se quería instalar en la casa de muñecas

Se estaba tan a gusto que se quería instalar en la casa de muñecas

El día siguiente, nos acercamos a ver de cerca el puente sobre el río Forth, el Forth Bridge, y el pobre alucinó. ¡No se creía que esta estructura supera los cien años y sigue funcionando tan bien como el primer día!

Dimoni viendo de cerca el puente sobre el Firth of Forth

Dimoni viendo de cerca el puente sobre el Firth of Forth

Las últimas horas en Escocia le llevamos a visitar la famosa Capilla de Rosslyn. Allí se entretuvo muchísimo rato observando todos los detalles y la intrincada decoración de su interior… y después de algún percance con uno de los leones, todo salió genial!

A punto de ser devorado por un león en la capilla de Roslin

A punto de ser devorado por un león en la capilla de Roslin

Pero… ¿qué es un Traveler?

Los Travelers son unos simpáticos viajeros de fieltro que diseña Marga de Vero4Travel. Son una gran familia de trotamundos y todos son únicos. Acoger uno es tan fácil como ponerse en contacto con el blog. Podéis adoptar alguno ya existente o pedir un o personalizado. Todos son muy monos y tienen muchas ganas de conocer el mundo :)

¿Por qué “Dimoni”?

Con motivo de Halloween/Todos los Santos Vero4Travel organizó un concurso en el que sorteaban un traveller de Halloween. Mi preferido desde el primer momento fue el demonio… Semanas más tarde, estaba en casa conmigo, preparado para empezar la aventura de viajar conmigo. Aunque es algo travieso, se porta muy bien y nunca se queja. Es un compañero ideal, y prometo llevármelo a todas partes ;)

Estos días, además, Vero4Travel organizan un concurso para ganar unas vacaciones en Benidorm para todos los viajeros que tienen un traveler. Si os interesa formar parte de la iniciativa, en su blog hay toda la información.

Mad About Scotland: ¿Qué hacer en Dundee?

El penúltimo día en Escocia lo pasamos en Dundee… Bueno, realmente nos alojamos allí un par de días porque tengo una amiga que vive allí y como incluso los “dundonians” reconocen que la ciudad no tiene mucho encanto exploramos la zona de Perthshire i Aberdeenshire, que nunca me voy a cansar de decir que es preciosa, maravillosa y que es relativamente poco turística. Eso sí, ya que estábamos allí, visitamos algunas cositas que no están nada mal. Eso sí, Dundee sólo vale la pena como punto de partida para explorar la zona. Pero si, como nosotras, tenéis algo de tiempo, hay cosas que ver.

Puente sobre el río Tay en Dundee

Puente sobre el río Tay en Dundee

Algunos apuntes sobre Dundee

Conocida como la ciudad del Discovery (en honor al barco RRS Discovery con el que Robert Falcon Scott llegó a la Antártida en 1902 y que se construyó en sus astilleros) es la cuarta ciudad de Escocia en número de habitantes (aprox. 190.000) y tiene una de las ubicaciones más encantadores del país. Construida alrededor de la colina basáltica que hoy se conoce como Dundee Law, Dundee vivió su época de esplendor entre finales del siglo XIX y principios del XX cuando florecieron la industria del textil, de las conservas (en especial la mermelada) y la prensa. Su declive en la segunda mitad del siglo condujo a un incremento considerable del paro y la decadencia urbana que, aun hoy en día, se dejan sentir. En los años 60 y 70 se construyeron grandes bloques de edificios que desentonan con el resto de edificios y la ciudad fue languideciendo. Aún así, hace algunos años que el Ayuntamiento se ha puesto las pilas y las cosas están mejorando. Aún así, yo no le dedicaría más de 1 dia.

Qué ver en Dundee, entonces?

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VISTAS DE LA CIUDAD DESDE NEWPORT-ON-TAY

Cruzando el puente sobre el río Tay en dirección a Edimburgo se obtienen algunas de las mejores vistas de Dundee. Es un paseo agradable, sobre todo si hace buen tiempo, y las vistas de los campos, del río y del skyline de la ciudad valen realmente la pena. Aprovechando que toda la ciudad se había congregado en esta zona a finales de julio de 2011, nosotras nos fuimos de picnic a un campo en esta zona para disfrutar del “espectáculo” y de las vistas. Fue inolvidable, en especial por la rapidez con que esos cuatro gigantes de hormigón se vinieron abajo… Os dejo enlazado uno de los vídeos que circulan por Youtube del “evento”.

Demolición de los bloques de pisos de Hilltown en Dundee (31 de julio de 2011)

DUNDEE LAW

Subir la cuesta hasta la colina Dundee Law de 174 metros es una de las mejores maneras de ver Dundee desde el aire y disfrutar de unas vistas fantásticas del río Tay, de los dos puentes que lo cruzan (el Tay Rail Bridge, para los trenes, y el puente para coches y peatones). Se llega después de un paseo corto desde el centro de la ciudad por Constitution Road y es lo que queda de un antiguo volcán extinguido. El sitio ha estado habitado desde la prehistoria y se han encontrado restos romanos. Hoy en día en la cima hay un monumento a los soldados locales caídos en la Primera y la Segunda Guerra Mundial y ofrece una tranquilidad maravillosa.

Dundee Law

Monumento a los caídos en la primera y la segunda Guerra Mundial en la cima de Dundee Law

RRS DISCOVERY

Los tres mástiles del famoso navío que llevó en su expedición polar al capitán Robert Falcon Scott y a Ernest Shackleton dominan la orilla del río al sur del centro de Dundee. El barco se construyó en la ciudad en 1901 con un casco de madera de más de medio metro de grosor para sobrevivir a las capas de hielo antártico. El RRS Discovery partió de Dundee en primavera de ese año y alcanzó la Antártida en enero de 1902. Tras dedicar unos meses a cartografiar las costas antárticas, el navío quedó atrapado en el hielo en el Estrecho de McMurdo, en la Isla de Ross, durante dos años. En ese tiempo, los dos aventureros establecieron que la Antártida era un continente y resituaron el Polo Sur magnético. Una vez liberado del hielo por causas naturales ayudadas mediante explosivos, el Discovery emprendió el viaje de regreso, que completó en el puerto de Spithead el 10 de septiembre de 1904.

RRS Discovery

RRS Discovery

Después de varias vicisitudes posteriores que os contarán si lo visitáis, en 1985 lo compró el Dundee Heritage Trust, que lo musealizó y convirtió en un punto de interés turístico. La entrada es un poco cara (8.25 pounds) pero es una buena alternativa si estáis en la ciudad.

Además, justo fuera del museo hay unos pingüinos monísimos :)

Pingüinos en el exterior del RRS Discovery

Pingüinos en el exterior del RRS Discovery

Y, si os habéis quedado con ganas de más, ahí van otras opciones:

  • HM Frigate Unicorn:  el barco de vela británico construido más antiguo que se conserva.
  • Verdant Works: es uno de los museos industriales más interesantes de Europa. Explora la historia de la industria del yute (el tejido estrella durante décadas en Dundee)
  • Las Galerías McManus: están situadas en un edificio gótico victoriano diseñado por Gilbert Scott en 1867 y alberga el museo y la colección de arte de Dundee
  • Dundee Contemporary Arts: situado en el West End de Dundee, es un centro ultramoderno donde se exhiben las obras de arte, diseño y cine más moderno. Se puede ver a los artistas en acción y participar en talleres.
  • Centro: destaca la escultura del héroe del cómic infantil The Dandy Desperate DanCity Square, la fachada de Caird HallSt. Mary’s Parish Church. 

Y más o menos ya está… La última mañana del viaje la dedicamos al shopping en dos de mis tiendas favoritas de Edimburgo, pero eso mejor lo dejamos para otro post, no?

Mad About Scotland: Dónde comer en Edimburgo (y beber)

  • (post actualizado el 24.12.2012)

Escocia (y Edimburgo, por ende) no tienen una reputación culinaria de la altura de la de París o de la gastronomía española. Más allá del Fish and chips, las cocinas de Edinburgh son bastante variadas y se puede comer bien y relativamente bien de precio si se sabe dónde. Como soy un poco animal de costumbres y viví allí una larga temporada, tengo mis sitios preferidos para desayunar, comer, cenar e incluso merendar en Edimburgo y ahora los voy a compartir con vosotros, con la esperanza de que os gusten tanto como a mi.

Los mejores restaurantes de Edimburgo (esto incluye bares y pubs donde sirven comida deliciosa)

Cafetería The Elephant House en Edimburgo

Cafetería The Elephant House en Edimburgo, lugar de nacimiento de Harry Potter

Para desayunar/merendar

  • Café Jacques en Grassmarket: sus desayunos son deliciosos, con una gran selección de pastas, tostadas, tortillas y todo lo que puedas desear. No es muy escocés, de acuerdo, pero a mi me encanta (y está bien de precio).
  • Always Sunday: es una cafetería encantadora en plena Royal Mile. Creo que forma parte de una cadena, pero que eso no os detenga: sus tes, cafés, bollería y sandwiches están riquísimos, son asequibles y muy sanos (bueno, los pasteles quizá no tanto, pero os prometo que no los olvidareis). Para merendar recomiendo ferventemente que probéis alguna de las variedades de scones que hornean a diario. Es una especie de bollo entre dulce y salado. Mis favoritos son los que llevan trocitos de manzana… mmmm…. actualización: aunque el local de la Royal Mile ha cerrado, siguen abiertos muy cerquita en el 170 de High Street, en la New Town de Edimburgo. Id a verles! Son mucho mejores que cualquier cadena :)
  • The Elephant House: Tras su fachada roja, esta cafetería suele estar hasta los topes y es un refugio favorito para muchos escritores escoceses (o lo ha sido). J.K. Rowling escribió el primer Harry Potter en una de sus mesas, el escritor de novela policiaca Ian Rankin también lo frecuenta y su excelente capuccino, deliciosa comida casera (quiches, pizzas, tartas, bocadillos y pasteles) a precios razonables lo han convertido en el favorito de estudiantes y trabajadores de la zona. Está muy cerca de la Royal Mile, a tiro de piedra del Castillo. Vale mucho la pena, y no sólo si eres fan del niño mago con un rayo en la frente.
Scottish Breakfast

Desayuno escocés

  • A Room In: está en la zona de New Town y forma parte de una serie de bistros escoceses. Su menú está compuesto de comida tradicional escocesa y vale mucho la pena por calidad y precio. Os recomiendo su Haggis, una delicia muy misteriosa que tendréis que descubrir por vosotros mismos.
  • El Petit Paris, en Grassmarket es un trocito de París en Escocia. Al mediodía hay una oferta de plat du jour y café por menos de 8 libras. Si hace bueno, sentarse en la terracita con vistas a la plaza es una gozada.
  • Café Keno, en plena Royal Mile es un buen lugar para desayunar o para comer algo rápido al mediodía y continuar visitando. Hacen british breakfast todo el día a un precio muy razonable, el sustituto perfecto para un menú.
British Breakfast en Café Keno

British Breakfast en Café Keno

Si lo que os apetece es un Desayuno Escocés (o Scottish Breakfast), en cualquier pub de los que os recomiendo los hacen para chuparse los dedos. Realmente, es una manera ideal de empezar el día (y, según como, de acabarlo, porque acabas llenísimo): baked beans, sausage, porridge, black pudding, tostadas con mantequilla y mermelada, bacon, zumo de naranja, te… Lo sirven hasta el mediodía, así que si coméis pronto seguro que os lo sirven (y sale mejor de precio que cualquier plato!).

Para comer/cenar

Los pubs son mi sitio preferido para probar la gastronomía local escocesa y suelen ser más baratos que un restaurante. 

  • The Tass: es un pub a mitad de la Royal Mile que además de servir comida tradicional escocesa riquísima cuenta con música tradicional celta casi cada noche. Antes de quedar decepcionados, preguntad si va a haber concierto o no, porque realmente la atmósfera que se crea cuando hay actuación es inolvidable… Nosotras entramos a tomar un café para refugiarnos de la lluvia y quedamos tan hipnotizadas que hasta cenamos allí! Actualización: el local sigue en el mismo lugar pero ha cambiado de nombre y ahora hace honor a su dirección: Nº 1 High Street. Altamente recomendable.
Concierto de música celta en el pub The Tass, Edimburgo

Concierto de música celta en el pub The Tass, Edimburgo

  • The World’s End: está justo enfrente de The Tass y también es muy recomendable. Su comida, su selección de cervezas, el ambiente… Francamente, me costaría decidirme entre los dos… si no fuera porque The Tass programa música escocesa, mi debilidad :)
  • Una opción diferente es Khublai Khan’s EdinburghSituado en la zona portuaria de Leith es un buffet mongol donde puedes elegir cualquier tipo de carne exótica (de avestruz a zebra, pasando por el canguro o la gacela), la condimentas como quieres y te la sirven al momento. El precio del menú es un poco caro si comes poco… pero si comes mucho, este es tu lugar!
Condimentos en Khublai Khan

Condimentos en Khublai Khan

Empanadillas mongolas en Khublai Khan

Empanadillas mongolas en Khublai Khan

Los mejores pubs de Edimburgo (para beber, pasar un rato con los amigos y disfrutar de buena música)

Debo reconocer que tengo debilidad por la zona de Grassmarket y sus pubs. Me gustan todos! Pero en la Royal Mile también hay pubs estupendos, en New Town, en Leith y justo deñlkjhgfdbajo de Arthur’s Seat… Aquí va mi selección (en los que he estado, a los que me han llevado y dónde he pasado grandes ratos). Perdonad la escasez de fotos, pero cuando una va de pints no se lleva la cámara porque prefiere que no quede constancia de su aspecto después de la segunda ;)

  • Whistle Binkies: muy cerca de la Royal Mile, su entrada es algo difícil de encontrar… una pequeña abertura en la pared, escaleras hacia el sótano y… una gran sala de madera con la letra de Why does it always rain on me de Travis escrita en el techo, una amplia selección de cervezas y un escenario al final donde hay conciertos y sesiones de open mic. Si os gusta la buena música, no os lo perdáis.
  •  The Three Sisters: sesiones de pub quiz, partidos de futbol, música y un jardín donde disfrutar de buena comida, mejor cerveza (y sidra, no nos olvidemos de ella) y buena compañía. Es algo bullicioso, pero tiene encanto y realmente, si queréis fiesta, no os decepcionará.
  • Blue Blazer: gran selección de cervezas y un ambiente algo más tranquilo del que se encuentra en Grassmarket.
  • The Last Drop, cuyo nombre recuerda el tétrico pasado de Grassmarket (aquí se colgaba a los condenados, de ahí que se tomaran “su última gota”), es increíblemente popular entre los turistas mochileros y los estudiantes. Alejaos si no os van las multitudes ;)
  • The Malt Shovel está en Cockburn Street, justo entre la estación de tren de Waverley y la Royal Mile. Pequeño y algo oscuro, su selección de whiskys no deja indiferente.
  • Jolly Judge: todavía recuerdo el día que entré por primera vez, refugiándome de la lluvia. Este pub pequeño y hogareño se esconde en una callejuela y su encanto va más allá del techo bajo de madera pintada del siglo XVII. Cuando hace frío encienden una chimenea que le da al pub un aire encantador.
  • Sheep Heid es posiblemente el pub más antiguo de Edimburgo (su licencia es de 1360) y parece más un pub rural que un bar de ciudad. Con sus paredes encaladas y a la sombra de Arthur’s Seat es famoso por su encantador beer garden y el lugar perfecto para reponer fuerzas después de subir a la cima del volcán.
  • Bow Bar es uno de los mejores pubs tradicionales (si no el mejor) de Edimburgo. Sirve una excelente variedad de cervezas y whiskys de malta.
Podría continuar… pero la lista sería interminable. Así que, realmente, lo mejor es explorar, callejear, perderse y acabar descubriendo esas joyas que se encuentran cuando uno menos lo espera.
El próximo día, la parte final de nuestra ruta por Escocia: Dundee, Aberdeen, Saint Andrews y algún castillo más!

Mad About Scotland: dos días en Edimburgo (día 2)

Después de explorar a fondo la Royal Mile de Edimburgo (y sus calles adyacentes) en nuestro primer día en la ciudad, el segundo lo dedicamos a la zona nueva o New Town y a explorar alguna área o monumento que el jueves no tuvimos tiempo de ver.

Nos levantamos pronto y desayunamos en el estupendo café de estilo parisino (nos apetecía algo diferente, para variar después de tantos días de Scottish Breakfast) Café Jaques, justo enfrente del Art Roch Hostel. Acto seguido, nos pusimos en marcha en dirección a Calton Hill. El barrio se proyectó en el siglo XVIII para solucionar los problemas de superpoblación e insalubridad del Edimburgo medieval, por entonces todavía confinado a la colina del Old Town, detrás de las murallas.

Edificios medievales vistos desde Princes Gardens, Edimburgo

Edificios medievales vistos desde Princes Gardens, Edimburgo

NEW TOWN

La Ciudad Nueva transcurre en paralelo a la Royal Mile, de la que está separada, entre otros, por los Princes Gardens, es una sucesión de calles (la principal es Princes Street, llena de tiendas) y plazas de arquitectura georgiana y neoclásica (los más completos y auténticos de todo el mundo, según me contaron). En esta zona están los grandes almacenes, las tiendas de los mejores diseñadores y muchísimos bares, restaurantes y hoteles. Además de la maravillosa Scottish National Gallery. Si tenéis tiempo, vale la pena (además, excepto las exposiciones temporales, es gratis)… Pero como no era el caso, a Calton Hill que nos fuimos.

De camino, a mano derecha, está el cementerio de Calton Hill donde están enterrados grandes de la talla de David Hume. Las vistas son espectaculares y los monumentos funerarios (si os van, a mi sí) son una maravilla. Algunas lápidas son tan antiguas que llevan siglos hundiéndose en el césped…

Calton Hill Cemetery / Cementerio de Calton Hill

Cementerio de Calton Hill – tumba de David Hume

Dejando de lado la nota macabra del día, subir a Calton Hill es muy fácil y apto para todo el mundo (incluso los que no están en forma). Las vistas desde esta impresionante acrópolis escocesa valen la pena, y su césped es ideal para un picnic al aire libre si hace bueno. La cima de la colina está dominada por los grandilocuentes monumentos (la mayoría del siglo XIX) que hicieron a Edimburgo merecedora del nombre de “La Atenas del Norte”.

Vistas desde Calton Hill, Edimburgo

Vistas de Edimburgo desde Calton Hill

Monumentos de Calton Hill

  • Burns Monument: construido en 1830, este templete de estilo griego se construyó para rendir homenaje al bardo por excelencia de Escocia, Robert Burns (o Rabbie Burns, cómo le llaman sus compatriotas).
  • National Monument: es una especie de Partenón a medias que tenía por objetivo honorar a los muertos escoceses en las Guerras Napoleónicas. El proyecto, increíblemente ambicioso, se empezó en 1822 pero se quedó sin fondos cuando tan sólo se habían completado las 12 columnas que se pueden ver hoy en día.
  • Nelson Monument: el monumento al almirante Lord Nelson (por su victoria en Trafalgar en 1805 contra los franceses) ofrece unas vistas aún más espectaculares desde su cima… pero realmente tampoco vale tanto la pena pagar por subir. Aún así, desde fuera es un must. 
  • City Observatory: el que se construyó en 1818 como Observatorio de la ciudad está inspirado en el templo ateniense dedicado a los vientos. Aunque perdió su utilidad bastante pronto (por lo que se ve, el humo de la estación de Waverley obligó a trasladar los instrumentos de observación al sur de Edimburgo, a Blackford Hills) vale la pena echarle un vistazo.

Aún así… que no nos engañen, la gente va a Calton Hill a disfrutar de unas vistas de 360 grados de Edimburgo. Vistas del Castillo, del Firth of Forth (el estuario donde el río se une con el mar, en el barrio de moda de Leith), la Ciudad Nueva, toda la calle de Princes Street y, cómo no, las mejores vistas de Arthur’s Seat y el Palacio de Holyrood, como éstas.

Arthur's Seat visto desde Calton Hill

Arthur’s Seat visto desde Calton Hill

De vuelta a Old Town, recorrimos Princes Street y nos maravillamos con la arquitectura georgiana de George Street, Charlotte Square y St. Andrew Square. Y nos volvimos a adentrar en el laberinto medieval que tanto me gusta.

El monumento a Walter Scott desde un callejón de Edimburgo

El monumento a Walter Scott desde un callejón de Edimburgo

Subiendo por Cockburn Street, de vuelta a la Royal Mile en dirección al castillo, giramos a la izquierda por George IV Bridge y empezamos a andar por la acera de la derecha…. En el número 21 está The Elephant House, famoso por su café y por ser el bar dónde J.K. Rowling escribió el primer libro de Harry Potter, en la época en que estaba en paro y no tenía dinero ni para pagar la calefacción… El sitio es una especie de meca de los fans de la saga, pero realmente está muy bien como bar. También lo frecuenta el escritor de novela policiaca Ian Rankin.

National Museum of Scotland

National Museum of Scotland

Una vez repuestas las fuerzas, fuimos hasta el National Museum of Scotland, que justo acababa de reinaugurarse después de una reforma de varios años. Es gratis (sí!) y en su interior, que combina la modernidad con el clasicismo victoriano, hay una gran colección de piezas celtas, pictas y romanas (atención a la armadura de un caballo romano, espectacular), piezas medievales e incluso la oveja Dolly disecada. Realmente, vale mucho le pena echar un vistazo. Y, si hace bueno, desde la terraza en el piso superior hay unas vistas inolvidables!

Continuamos por George IV Brigde hasta Greyfriars Kirk y su cementerio. La iglesia se inauguró en 1620 y es bastante pequeña. La mayoría de la gente va porque en su cementerio (que se cierra por la noche) están enterrados varios ilustres de la ciudad (el poeta Allan Ramsay o el arquitecto William Adam). Aún así, el inquilino más famoso es el Greyfriars Bobby, el terrier de Skye que, de 1858 a 1872 montó guardia en la tumba de su difunto amo, John Gray, un oficial de la policía de Edimburgo. Su pequeña tumba está justo al lado de la entrada del cementerio, marcada por una lápida de granito rosa. El perro era tan popular que a su muerte le erigieron una estatua frente al pub que lleva su nombre, en la esquina entre George IV Bridge y Candlemaker Row.

Acabamos nuestra visita con una sesión de shopping por dos de mis calles favoritas: Victoria Street y Cockburn Street, así como la zona de Grassmarket.  En breve, mis bares, pubs y restaurantes preferidos, y otras opciones para hacer en Edimburgo si tenéis más de dos días.

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La Mochila de Mamá – Un fin de semana invernal con amigas en Edinburgh

Un mundo para 3 – La escapada navideña de una familia a Edimburgo

La Zapatilla – Lo que Sonia se llevó de Edimburgo

Mad About Scotland: dos días en Edimburgo (día 1)

Este post me ha costado. Una enormidad. He estado tantas veces en Edimburgo (a mi me gusta más llamarla Edinburgh), de paso, de visita, viví allí, de vacaciones… que me resulta complicadísimo resumir cuáles son mis sitios preferidos. Estoy enamorada y, por supuesto, no soy imparcial. Adoro a la antigua e histórica Edinburgh y me fascina su modernidad underground. Imaginaos el dilema de enseñarle a mi compañera de aventuras este verano la que para mi es la ciudad más maravillosa del mundo entero (lo se, no lo he visto todo pero, ¿y que? Ya os he dicho que tengo un idilio con la ciudad)… Así que después de exprimirme mucho los sesos, decidí dedicar el primer día a recorrer la Royal Mile (con sus atracciones y sus callejuelas o closes aledaños) y el segundo a New Town, la parte más nueva.

Princes Gardens, Edimburgo

Princes Gardens, Edinburgh

Así que vamos por pasos

DIA 1

Edinburgh Castle

Estratégicamente, nos alojamos en el Art Roch Hostel, un albergue limpio, moderno, bastante tranquilo por la noche (a pesar de estar en uno de los epicentros de la fiesta local, la zona de Grassmarket). Así, de buena mañana, empezamos subiendo al Castillo de Edimburgo. ¿Que si vale la pena? Si te van la historia y los castillos (mi caso) y te sobra el tiempo te compensará de sobras pagar la entrada de 15pounds. Es una fortaleza increíble, llena de recovecos… y más allá de las trilladas joyas de la corona escocesa (las tendrás que ver en procesión, de la gente que hay, en especial si vas en verano), es muy interesante recorrer las estancias reales y tomar buena nota de todos los eventos históricos que sucedieron allí. Eso sí, si sólo quieres disfrutar de las vistas de lo que los antepasados de William Wallace llamaron Dun Edin, desde la esplanada situada justo a la entrada del castillo son magníficas (y gratis). Sin embargo, en verano, durante el Fringe, este espacio acoge cada noche un desfile militar de gaiteros muy multitudinario y se montan gradas a ambos lados, así que no hay vistas durante las últimas semanas de julio y toda la duración del evento (hasta mediados/finales de agosto).

A nosotras nos llovió (algo nada raro si hablamos de Escocia)… y bastante. Para muestra, la foto. En casos como éste, el castillo ofrece un refugio la mar de interesante ;)

Castillo de Edimburgo

Castillo de Edinburgh

Royal Mile

A partir de aquí, empieza lo bueno, la Royal Mile. Una calle de 1,8kms de largo que se llama así porque unía (y une) el Castillo con el Palacio de Holyrood (una distancia de exactamente 1 milla escocesa). A lado y lado, se acumula una sucesión sin fin de pubs, tiendas de souvenirs para turistas, museos y monumentos imprescindibles, y calles estrechas y empinadas que parecen salidas de la Edad Media (y han sobrevivido bastante bien desde entonces). En caso de lluvia, además, es ideal porque siempre tienes donde refugiarte a tomar una pinta (perdonad la insistencia, pero en Escocia siempre hay que contar con la lluvia, por si acaso).

Principio de la Royal Mile de Edimburgo

Principio de la Royal Mile de Edimburgo

1. Camera Obscura: esta atracción (junto con la Whisky Experience) es bastante popular pero, francamente, si lo que os interesa es descubrir la ciudad, lo haréis mejor a pie de calle. Y respecto a la Scotch Whisky Experience, hay 2 opciones mejores: irse a un pub a catar whiskys autóctonos o apuntarse a una excursión a una destileria en las Highlands

2. Saint Giles’ Cathedral: aunque durante algun tiempo fue catedral, la iglesia de San Giles es uno de los iconos de Edimburgo. Vale la pena entrar por sus vidrieras medievales y para ver los estandartes que hace siglos que se descoloran en su interior. La Thistle Chapel en su interior es una pequeña maravilla. Justo fuera está el Corazón de Midlothian, un corazón realizado con adoquines en el suelo en el que (según dicen), si escupes volverás a la ciudad… Baste decir que yo no he escupido nunca y eso no me ha impedido volver…

Catedral de Saint Giles, Edimburgo

Catedral de Saint Giles, Edimburgo

3. Mary Kings Close: Im-pres-cin-di-ble! Para mi, Mary Kings Close es LA ATRACCIÓN. Hace años no era tan popular como hoy en día, así que os recomiendo reservar con antelación en su web porque vale mucho la pena. Se trata de un complejo de callejones de la antigua Edimburgo del siglo XVI que han sobrevivido al paso del tiempo y que se conservan, tal cual eran, debajo del actual ayuntamiento o City Chambers. Aunque las malas lenguas aseguran que tras el último brote de peste se tapió la calle con sus habitantes dentro, la realidad es que, progresivamente, sus habitantes fueron abandonando la insalubridad de la zona, el ayuntamiento expropió primero una parte (y luego casi todo) para usarlos de cimientos del ayuntamiento y al final languideció. Dicen también que el sitio está encantado. En cualquier caso, aunque sólo sea para conocer de primera mano la Edimburgo subterránea y un poco más sobre su historia oculta, es totalmente recomendable.

Llegados a este punto, seguimos bajando por la Royal Mile, aunque lo ideal es adentrarse en alguno de sus callejones, closes o wynds, para hacerse una idea de cómo debía ser en una ciudad increíblemente laberíntica hace años, perderse en Grassmarket (paraíso de pubs y antiguo lugar de ejecuciones), callejear y comprar en Cockburn y Victoria Street  (en estas dos calles se concentran las tiendas más geniales y menos turísticas de la ciudad, sobre todo si hablamos de ropa, libros o discos)…

El castillo de Edimburgo visto desde Grassmarket

Pero volviendo a la Royal Mile, a media altura (a mano derecha primero y luego a izquierda) hay tres museos gratis muy interesantes para disfrutar (en especial si el tiempo no acompaña o viajamos con niños):

4. Museum of Childhood o el Museo de la Infancia tiene todo lo que un niño (uno grande también vale) podría desear: juegos antiguos, modernos, retazos de historia, cosas que se pueden tocar… y es (lo he dicho ya?) gratis

Canongate Tolbooth, Royal Mile de Edimburgo

Canongate Tolbooth, Royal Mile de Edimburgo

5. People’s Story Museum, alojado en el antiguo Canongate Tolbooth (un edificio del siglo XVI, símbolo de la independencia de la zona por aquel entonces, dónde se cobraban impuestos y hacía las veces de juzgado y prisión), nos pone en situación y nos muestra de una manera gráfica y muy fascinante cómo era la vida, el trabajo y las diversiones de los vecinos de Edimburgo del siglo XVIII hasta hoy en día.

The People's Story Museum, Edinburgh

The People’s Story Museum, Edinburgh

6. Museum of Edinburgh (y tres!) cubre la historia de la ciudad desde la Prehistoria hasta la época actual con maquetas, documentos y objetos históricos. Nosotras nos refugiamos de un aguacero de media tarde allí y no nos arrepentimos (no me costó nada convencer a mi compañera de viaje para que entrase… pero sí para salir de allí!). En su interior alberga, entre otros, el collar y el cuenco de la comida del Greyfriars Bobby, el perro más famoso de la ciudad (os hablaré de él en el próximo post).

Un poco más adelante ya divisamos el Palacio de Holyrood pero, antes, es de rigor una parada en la Canongate Kirk  (la iglesia de Canongate, nombre de esta zona de la Royal Mile) y su magnífico cementerio, en el que están enterrados ilustres como el economista Adam Smith o la Mrs. Agnes MacLehose, la “Clarinda” de los poemas de amor del bardo escocés Robert Burns. Tal era su devoción por la dama que pagó por la lápida e ideó el epitafio que en ella se inscribió (por si os interesa, está detrás). Este verano se casó allí 1 día después de nuestra visita una nieta de la Reina de Inglaterra y no nos dejaron entrar…

Parlamento de Escocia

El Parlamento de Escocia bajando por la Royal MIle

7. El Parlamento de Escocia (Scottish Parliament) es obra del catalán Enric Miralles y se inauguró en 2004 con un presupuesto 300 millones de libras por encima del presupuestado (la cifra es, además de escandalosa, real). Se supone que imita el entorno natural del Holyrood Park (y del volcán extinto Arthur’s Seat) contiguos… y aunque al principio se me hacía difícil de mirar, cada vez me gusta más. Se puede visitar su interior concertando una visita guiada. A su lado hay un edificio más o menos igual de moderno que alberga un museo de historia natural que hará las delicias de toda la familia: Our Dynamic Earth es mucho más que un museo donde explorar de forma interactiva la historia de la Tierra desde el Big Bang hasta hoy.

Y, al final del recorrido la “joya de la corona”…

8. Palace of Holyroodehouse o el Palacio de Holyrood es la residencia oficial de la familia real en Edimburgo y toma su nombre de una antigua abadía (hoy en ruinas, en sus jardines), la Abadia de Holyrood, del siglo XII. El Palacio se edificó junto a este edificio religioso como edificio anexo y finalmente creció tanto que de la abadía poco queda. Aún así, su parte más antigua todavía en pie data de 1529 y es la torre noroeste, los antiguos apartamentos reales de Jaimes V y su esposa Mary of Guise. Aunque cuando la casa real está de visita está cerrado (este verano, por ejemplo, por la boda de la nieta de la reina, cuyo nombre prefiero no recordar), vale la pena visitarlo. Es imprescindible visitar la habitación de la reina Mary, Queen of Scots (profundamente amada hoy en día y con un pasado sentimental algo turbulento… para más detalles sobre sus amantes tendréis que ir) y la Gran Galería, donde se exponen los retratos de 89 reyes de Escocia. A su lado está la Queen’s Gallery, que hace de sala de exposiciones temporales de arte de las colecciones reales.

Si os sobra el tiempo y todavía no os habéis cansado de caminar, podéis dar una vuelta por el parque de Holyrood Park e incluso, si os animáis, subir hasta la cima de Arthur’s Seat (poco recomendable si llueve, porque el terreno se pone algo resbaladizo): con 251 metros de altura, es el punto más elevado de la ciudad y la cima de un volcán que ya nadie recuerda cuándo se apagó. Se tarda unos 45 minutos en llegar hasta arriba de todo. Las vistas valen la pena, y mucho… 

Para más información, la New Town, parques, bares, compras y un poquito de Harry Potter, el siguiente post ;)

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